viernes, 30 de agosto de 2024

Soldado.

 El soldado de invierno

Es un alías de un personaje ficticio de historietas, fueun aliado del Capitán América hasta que una amnesia eintervención quirúrgica lo transformaron en un agente encubierto y asesino programado; un cambio de bando orquestado por la ciencia moscovita. No egresó del Colegio Verbo Divino ni estudió derecho en el patio del poder (la Universidad de Chile). Tampoco se convirtió en diputado por el distrito 10 ni declaró recientemente sobre lo “marginal” de los daños y costos asociados a la violencia del llamado “estallido social” durante el año 2019. Después, el soldado de invierno retomó el caminocorrecto y revirtió su programación soviética. 

Gonzalo Winter, es diputado y militante del Frente Amplio (FA), llegó al Congreso por primera vez vía arrastre electoral. Hoy, cumple su segundo periodo parlamentario y no pasa desapercibo por su cercanía con elPresidente Boric, su influencia al interior del FA y, cada cierto tiempo sus polémicas vía redes sociales y declaraciones, además de su inconfundible sonsonete. Winter, recubre el octubre de 2019 con una mística revolucionaria y celebró la movilización de las masas, porque al igual que otros, vieron que era posible refundar el país desde la calle, con la presión social acorralando a los enemigos declarados: el sistema neoliberal, la constitución y Piñera. Es llamativo e irresponsable, que un diputado representante de las comunas de Santiago y Providencia se refiera al costo y daño catalogándolo de “marginal”. Es decir, “de una importancia secundaria y escasa”. No sólo el centro capitalino sufrió la violencia de las hordas octubristas (justificada por algunos en la desigualdad del sistema). Los centros comerciales en distintos lugares del país siguen fortificados, con fachadas recubiertas con rejas y latones con aires lúgubres. Los costos en daños en las comunas que representa el diputado y en otras zonas de Chile son cuantiosos y dolorosos, más allá de las cifras materiales y los efectos inmateriales en la sociedad. Algunos ejes comerciales no volvieron a ser los mismos. Las palabras del diputado no son marginales en el FA.

Pronto se cumplirán 5 años del 18 de octubre de 2019, la izquierda vieja y nueva sigue hablando de “estallido” con un relato que intentaron constitucionalizar acompañados de la primera línea y de convencionales pintorescos. Lo “marginal” expresado por el soldado Winter es lo que muchos creen, la violencia es una vía legitima para derrocar “el neoliberalismo” y superar la constitución de los cuatro generales. Hay quienes creen que los cambios sociales pasan por la movilización y presión social porque los antagonismos son eternos y se van renovando con universitarios reprogramados, movimientos sociales y otros profesionales de las marchas. No hay que olvidar que los villanos de la “primera línea” fueron recibidos con honores, amnistiados e inclusobecados (pensiones de gracia). Los marginales con capucha fueron útiles durante la crisis de 2019 con un pliego casi infinito de todo lo que estaba mal bajo la presidencia de Piñera y los 30 años. ¿Cuánto de ese pliego ha sido resuelto? ¿Por qué el FA y el Partido Comunista no firmaron el Acuerdo por la Paz Social? Dicen, que tomará al menos 30 años recuperar lo alcanzado en los vilipendiados 30 años. Décadas que fueron indignas ante la sensibilidad frenteamplista representada por el soldadoWinter

El relato del FA incluye dosis de soberbia e indolencia, con aires revolucionarios desde sus privilegios(otros son la carne de cañón), porque ellos no padecen los costos de las crisis sociales ni las secuelas del “estallido”octubrista. En ningún caso el Chile del 2019 era un “oasis”, ni estaba todo resuelto. Guste o no, fue irresponsable el llamado a saltar torniquetes” y quemar todo para solucionar las desigualdades y expectativas. La dignidad prometida no llegó y la rebautizada plaza (no fue la única) ya no es venerada; la fiebre revolucionaria se ha estabilizado, pero, no se ha extinguido, algunos soldadossiguen en campaña.

Los intelectuales (salvo excepciones) romantizaron la crisis de octubre, vieron al hombre libre transitar e incendiar las grandes alamedas, vandalizando absolutamente todo con capuchas y bombas. El Estado quedó acorralado por la violencia octubrista y no pocos pidieron que Piñera fuese ejecutado en la plaza pública;fue una revolución con empanadas, pitos y vino tinto. La calle logró la rendición constitucional, sólo faltó la toma de La Bastilla y la refundación estuvo a cuadras de La MonedaEl octubrismo obtuvo triunfos no menores. Esa forma de ver la sociedad desde lo maniqueo, con enemigos y la lucha de clases a cargo de la primera línea. Por ahora,Winter y el rebaño condenan la violencia táctica y selectivamente. Fueron ambiguos con el fuego e indolentes ante los costos sociales y materiales, que en ningún caso fueron marginalesAún quedan cenizas y soldados de ese octubre infernal.

Enhorabuena, una lúcida intelectual se atrevió con valentía de heroína a golpear la mesa. Para Lucy Oporto,la mirada con la cual ha sido visto el “estallido” es insuficiente y partisano. Cree que existió un objetivo planificado de la mano de la vandalización y destrucción desde lo irracional; una barbarie que azotó las ciudades y utilizó la violencia con fines políticos, es decir, una asonada insurreccional con ribetes de jauría y locura mediante soldados reprogramados en lo cultural que gozan con la disolución y la degradación. Lucy, no vuela ni tiene superpoderes, tiene un escudo racional que la protege y un compromiso con la verdad universal. La capitana Oporto ha soportado críticas y cuestionamientos al exponer su punto de vista ante lo decadente y los intentos por establecer una mirada única sobre el pasado reciente. Es de esperar que otros se sumen y se alejen de lo políticamente correcto. Nunca más un “nos fuimos quedando en silencio” ni un “no lo vimos venir” ante un soldado de invierno acuartelado.


domingo, 25 de agosto de 2024

Alto Riesgo.

 Gobierno de alto riesgo

La ciudad de la furia hoy resuena en plural tras lascifras y los peritajes. Hay homicidios y crímenes por doquier. “Me verás caer” y contar muertos en distintas ciudades chilenas. La crisis de seguridad llegó para quedarse, con alzas y detalles escabrosos; la sensación de inseguridad se vive día a día, las balaceras se normalizarony las mesas de trabajo no sirven ante la problemática de violencia social, guste o no, está desbordada y requiere demedidas de fuerza ejemplares, no de retórica, mesas ni políticos en los matinales. “Ya no hay fábulas en la ciudad de la furia”, hay violencia, crueldad, maldad, muertos a mansalva. El derecho a la vida está en riesgo en manos de la cultura de la muerte.

La violencia genera efectos negativos en la convivencia social, ya no es un fenómeno puntual y hasobrepasado al gobierno de turno. En rigor, los tiempos violentos son multicausales y en ningún caso se solucionará de un día para otro. Cabe señalar, que no es un problema exclusivo del gobierno del Frente Amplio (FA), pero, esta generación gobernante tiene tejado de vidrio en relación a la violencia social. Hoy, es la principal problemática y temor del ciudadano común corriente, ese que no tiene escoltas ni vive en las comunas más seguras ni barrios exclusivos. Desgraciadamente, hemos aprendido a convivir con la violencia en sus distintas expresiones, con problemas de arrastre y recetas fracasadas (leyes), con personeros e intelectuales que relativizan y justifican la violencia desde sus escritorios, la consideran lucha social y una consecuencia de la desigualdad del “sistema”La violencia desbordada es una pandemia social de alto riesgo.

En distintas partes de la franja desfilan caravanas de la muerte, ese último adiós de narcos y delincuentes con disparos, estruendos e impunidad. Un recorrido violentopor las calles de distintas ciudades sin dios ni leyungrupo concertado con alardes de armas y drogas a “vista y paciencia” y a “plena luz del día” (todos los lugares comunes para describir lo que ocurre quedan cortos). El cortejo fúnebre cuenta con escolta policial hasta el cementerio. Los disparos acompañan al héroe popular, en el entorno los prontuarios se reúnen, cual conjunción astronómica digna de presenciar. Todo el recorrido fúnebre obliga al resto de la comunidad a resguardarse, ya que el funeral es de alto riesgo para los ciudadanos comunes y corrientes, con clases suspendidas y otras rutinas alteradas ante el paso de la manada que transmite en vivo. Durante todo el recorrido opera la ley del más fuerte, en paralelo, se discute el proyecto de ley en relación a los funerales descritos. El narco se despide de lo terrenal en su estilo, unos pocos violentan la convivencia de la mayoría. La narcocultura está instalada al ritmo de peso pluma.

A pocas cuadras, otros entonan cánticos y estampan sus grafitis. La violencia lleva años en un evento masivo, ya no es del todo seguro ir al estadio y los protocolos existentes del plan son insuficientesTenemos que convivir con partidos de fútbol de alto riesgo debido a las posibles afectaciones en la comunidad aledaña y en la “seguridad de las personas”, un eufemismo ante la violencia instalada en los estadios y alrededores. Más allá de lo protocolar, las barras y grupos de choque hacen y deshacen, lo deportivo queda en segundo plano, son hinchas con códigos tribales y carcelarios. Este fenómeno no es nuevo, el barrista violento ha pasado por distintas facetas y justificaciones, fueron vistos como luchadores sociales y referentes durante “el estallido”, olvidando el matonaje y violencia entre pares e inocentes no sólo durante el día del partido. Las barras son una expresión más de la violencia en sus barrios y parte de la narcocultura. Unos pocos se tomaron los espacios sociales y deportivos, no respetan a nadie y no temen las consecuencias legales ni al gobierno de turno.

Los casos descritos en funerales y estadios no son sensaciones de inseguridad, son ejemplos reales de laviolencia social instalada. Hay más ejemplos del avance de la violencia en colegios, recintos de salud y poblaciones, espacios en los cuales las balaceras ya no son una novedad. El gobierno del FA convive con la violencia, a pesar de sus titubeos tiene el deber legal y moral de combatirla. Paradójicamente, la violencia ha estallado en sus caras y no la pueden evadir. El Presidente Boric ha tomado la palabra, reconoce que la sensación de inseguridad existe y “limita el ejercicio de derechos básicos”. Sin seguridad no hay democracia ni convivencia social; la violencia se ha enquistado en la sociedad chilena, es una crisis compleja de abordar, va acompañada de otras sensaciones: anomia, impunidad e indolencia. 

Los gobernantes y legisladores rasgan sus vestiduras y ofrecen soluciones mágicas en tiempos electorales que francamente agotan y reflejan desconexión con los problemas reales. En la calle, los invisibles de siempre sin rodeos piden: “mano dura”, más atribuciones a las policías y, militares en puntos clave de las ciudadesPiden hechos más que palabras. El Presidente ha manifestado su disposición a pelearse con “los delincuentes” tras los cuestionamientos transversales sobre su gestión política, la última vez que lo vimos pelear fue en su etapa de diputado, al momento de interpelar a un militar que custodiaba la ex plaza dignidad. Es de esperar, que combata la violencia con todas las atribuciones del cargo y respete el mandato constitucional, de lo contrario, no es arriesgado considerar al gobierno frenteamplista uno de alto riesgo debido a las afectaciones e inseguridades que padecen los ciudadanos sin escoltas ni privilegios. La violencia se condena y se combate siempre, no se justifica bajo el eufemismo de “estallido social”, ni se titubea frente a la dictadura de alto riesgo del apocalíptico Maduro y su ciudad de la furia y fraude electoral.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia

lunes, 19 de agosto de 2024

Relato

 El relato frenteamplista

El remozado y fusionado Frente Amplio (FA), se “declara profundamente democrático” con mayúsculas en su sitio web. También, se reconoce “socialista”. El FA es un proyecto político hasta ahora exitoso electoralmentecon “desafíos venideros”. Al parecer, el principal desafío es enfrentar y sobrevivir la temporada de elecciones en el horizonte nacional, un escenario que los ha obligado a pactar con moros y cristianos. Su rápido ascenso electoral en cargos de representación no garantiza en esta pasada un triunfo holgado; el poder, la soberbia generacional y los errores no forzados los han desgastado, ellos no quieren ser simplemente una moda política y un mal recuerdo en el palacio. Están dispuestos a presionar el botón de emergencia, a utilizar el tótem de autoservicio y recurrir a la matriarca, esa abuela que está disponible a cobijar a sus nietos díscolos. 

El FA no está dispuesto a perder la bolsa de empleos e influencias (redes) en la cual se ha convertido el Estado. Todo indica que el puente generacional y transaccional ha sido pavimentado, uniendo a la vieja y nueva izquierda, un puente que simboliza el retorno de la matriarca socialista, el regreso de la “mamá grande” sin mayúsculas es casi inevitable. Esa madre que supo de muros ideológicos y reales, que vio de cerca el muro de la vergüenza, unaprisión territorial que nos remonta al año 1961, al blanco y al negro, al comunismo. Muro que algunos siguen justificando a pesar de las consecuencias históricasesemuro de la patria socialista que hoy vive su versión latinay sangrienta en Venezuela.

Una de las principales características del FA en su recorrido político, antes y después de su fusión (prefiero las de Dragón Ball Z), es su capacidad de diagnosticar e interpretar la realidad desde lo comunicacional, desde su relato. Desde la narrativa inagotable y la reconstrucción discursiva intervienen en el debate y en la agenda comunicacional mediante minutas, desde las primeras marchas hasta su llegada a La Moneda. Contra viento y marea instalan su relato. Son interpretaciones que llevan agua a su molino (partidos y fundaciones), e imponen su visión de mundo, una visión absoluta que ya no es tan novedosa con trampas evidentes en el lenguaje, dicen poco en mucho, justificando los fines y los medios para sostenerse en el poder. Si no les funciona, cambian de opinión señalando que están aprendiendo, un aprender haciendo financiado con nuestros impuestos, una práctica profesional gubernamental en la cual hacen y deshacen.Una forma de gobernar discursiva e indolente, a ratos desconectada de las urgencias sociales y de los sectores populares.

Sus primeras e inolvidables narraciones nacieron en torno a lo educativo, con ese diagnóstico de desigualdad y segregación, con fórmulas foráneas y forzadas desde sus centros de estudios. En ese relato, el agua y el molino no fueron una genuina preocupación por la educación municipal, la de los vulnerables. La narrativa estuvocargada de rupturismo y vanguardismo con un solo culpable: el Chile de los 30 años. Tras su narrativa, pancartas y marchas, cabe preguntarse: ¿es hoy la educación menos desigual y segregada? ¿Cuál es la ruta educativa del gobierno frenteamplista? ¿Cuál es el aporte del FA a la educación pública? A simple vista, se quedaron en las pancartas, fueron útiles en las marchas y puntos de prensa, un petitorio atrayente por una educación: “gratuita y de calidad” al que pocos se resistieron. Falsas promesas que no llegaron a las salas de clases, en el camino se perdieron hasta los patines. Hoy, tenemos un ministrocomunista (proveniente de las marchas) que es prácticamente irrelevante en la cartera más importante del país. Con una educación con problemas reales que la generación gobernante no comprende del todo, ya que otra cosa es estar al pie del cañón y frente al pizarrón.

La narrativa educativa no fue la única, este proyecto político vanguardista nos iluminó y fustigó con sus diagnósticos y recetas infalibles frente a temáticas en las cuales, ellos y sólo ellos son el camino y la luz, con alocuciones sobre feminismo, cambio climático, medioambiente, ecologismo, aborto, migración, pensiones, mercados, relaciones internacionales, fascismo, derechos sociales y tantos otros. Con el mismo patróncomunicacional de siempre: el relato como interpretación de la realidad, con diagnósticos, propuestas y soluciones desde el sombrero de un mago progresista. Los porfiados hechos y un par de aterrizajes forzosos desde el gobierno, han logrado apaciguarlos, es que otra cosa es con guitarra. El relato está desgastado y cojo, no basta con hablarle a su tribu sectaria y nicho electoral, ya que hoy las responsabilidades a cuestas son mayores a las de una federación de estudiantes. El pato del relato está cojo pero sobrevive y marca en las encuestas. La cojera no es casual, el relato del FA contó con marchas y movilizacionesdurante varios años, las cuales hoy no están del todo presentes en los movimientos sociales ni en los partidos oficialistas. El sombrero del mago ya no brilla tras los apagones y las cartas están echadas, con o sin relato necesitan de la matriarca.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia

lunes, 12 de agosto de 2024

Invisibles.

 Los invisibles

Chile tomado, libro de Iván Poduje publicado durante 2023, es una radiografía de problemas de arrastre y una crisis generalizada con consecuencias sociales; las problemáticas que aparecen en el libro no son nuevas y a ratos se desbordan. Lo relatado por Poduje, es un retrato del Chile real, en el cual manda el más fuerte, el que se salta las reglas desde lo informal y violento. Situacionesya normalizadas, con ciudades, barrios y personas invisibles ante la desconexión e indolencia de la élite política y un Estado reactivoNos hemos ido acostumbrando a la barbarie propia e incivilidadesforáneas en poco tiempoHemos retrocedido en indicadores y avances sociales, hoy la inseguridad no sólo es una sensación y la pobreza en aumento no es baladí. Se han relativizado situaciones sociales que nos tienen atrapados en un laberinto de diagnósticos, promesas y “relatos”.

En los últimos años, Chile padeció terremotos no telúricos, en sus placas políticas y sociales con derrumbes de consensos y daños evidentes en las capas más sensibles,en los pobres y sus pobrezas, los invisibles de hoyEsosque padecieron en sus barrios el “estallido” y la pandemia, además de las consecuencias de la migración informal, la presencia del narco y el crimen transnacional, la expansiónde las tomas (loteos y viviendas irregulares) y ladelincuencia e inseguridad generalizadaEsos invisibles que viven lejos de sus trabajos y sufren los problemas del transporte público, en barrios con menos servicios, con hacinamientos habitacionales y nulos “espacios verdes”,esos invisibles que piden seguridad y orden, por sobre los “derechos sociales”.

El autor evidencia contundentemente que las “ciudades son más pobres, inseguras y segregadas”, lo que tanto costó construir se encuentra agonizando. Las distintas crisis han golpeado a los sectores vulnerables y medios en el norte, centro y sur de Chile. En paralelo, la élite se autosegrega, se desconecta geográficamente de los problemas, habitan entre pares en otros espacios, con otros estándares; una decisión respetable que los aleja en todo sentido del Chile real. Una élite que se entera de los problemas a través de sus trabajadores domésticos y luegorasga sus vestiduras en paneles televisivos y foros empresariales. Hablan y discuten entre pares (eso fue el lío constitucional). Sus promesas no se cumplen y el malestar se acumula (nuevamente). Malestar que ciertos sectores de la izquierda utilizaron y utilizarán como acelerante llamando a quemar y evadir todo. La izquierda es cíclica en sus intentos eternos por cambiar el “modelo” y la resistente constitución.

Los daños colaterales de las crisis mencionadas por Poduje están en pleno desarrollo con malestares evidentesy una élite con recetas grandilocuentes. La anomia, indiferencia y la falta de esperanza llegaron para quedarse. Los invisibles aumentan, en el norte con la frontera desbordada, en el centro con los cientos de damnificados por los incendios de febrero que aún esperan “soluciones”,en el sur con los sucesivos atentados terroristas, y tantos otros ejemplos que usted mismo conoce en su barrio y ciudad. Con tomas y campamentos desbordados que ponen en jaque a las viviendas formales, esa actividad lucrativa en manos de narcos y “pillos” que hoy venden terrenos e intervienen “el territorio”, arrasando con toda la vegetación ante el silencio de los colectivos ecologistas, esos que prefieren paralizar obras habitacionales con sus pancartas de turno, preocupados de otras especies sintientes.

Ni hablar de la invasión del comercio informal en cientos de calles del país, algunos alcaldes frenteamplistasno hicieron la pega a tiempo (poner orden), los centros se han devaluado ante ambulantes que venden de todo y para todos, con la ley del más fuerte al ocupar el espacio y controlar las calles violentamente. A ratos, obligan la intervención policialpero, hoy el ambulante no retrocede, se enfrenta a la par con tal de defender su negocio y espacio, a vista y paciencia del transeúnte que paga sus impuestos y cumple las reglas.

El gobierno actual se dedicó durante mucho tiempo a satanizar los “30 años” y ahora necesitaremos al menos “30 años” para recuperarnos y volver a ese Chile que crecía, por ejemplo, en lo habitacional; los sectores medios ven esfumarse el sueño de la vivienda propia. Sabido es que ciertas tomas de terrenos están recibiendo a quienes deciden no esperar los largos plazos del SERVIU ni los altos costos al intentar comprar. Ni hablar de aquellas tomas que se denominan de “segunda vivienda” o que simplemente son ofertadas en las redes sociales, nopodemos olvidar que muchos en la izquierda gobernante romantizaron “las tomas” como formas de resistencia ante el capitalismo inmobiliario. El problema habitacional es dramático.

Chile, la franja del suroeste vive una crisis compleja, afectando a los vulnerables e invisibles, a los que sabemos que existen, pero lejos de nosotros, una distancia que interfiere en la capacidad de ponernos en su lugar porque no estamos en sus zapatos y porque nos conformamos al verlos con zapatos, pero las pobrezas no son sólo materiales y el desarrollo no puede dejar grupos en el olvido. Los invisibles existen y están entre nosotros, las urgencias sociales tienen que ser la prioridad de la agenda comunal y nacional ante la pandemia de la indiferencia, ese debe ser el verdadero “pacto social”. Hay males y malestares ya incubados y son una bomba de tiempo. En el libro mencionado, el autor plantea soluciones, hay quienes se han tomado muy en serio los problemas de inseguridad, falta de liderazgos, migraciones y la integración social. Poduje levantó un diagnóstico con evidencias y con un recorrido in situ. Es el primer paso. Los invisibles tienen problemas y necesidades visibles. Chile está tomado por unos pocos.


Rodrigo Ojeda - Profesor de Historia

 

Holocausto

  Shoá El Holocausto fue una catástrofe  y  una herida en la historia de la humanidad  durante el siglo XX .   U na cicatriz indeleble que  ...