jueves, 19 de septiembre de 2024

Zamora

 Un cabo suelto

No se trata de un descuido al navegar o alguna materia por dilucidar. Es la historia de un suboficial de carabineros que fue acusado de “homicidio frustrado” tras el caso Pío Nono. El cabo Zamora, fue formalizado, quedó en prisión preventiva, dado de baja y condenado por moros y cristianos en redes sociales y medios de comunicación. El diputado Boric señaló “barbarie”, la diputada Vallejos refirió “brutalidad” y los diputadosJackson y Cariola catalogaron de “criminal” lo sucedido. Ejemplos de la generación política que dispara a mansalvadesde el lenguaje, propagando odio, desde el octubrismo que mediante la danza del fuego acorraló a las instituciones hasta la rendición constitucional. Llamaron a refundarlo todo de la mano de encapuchados y “manifestantes” del descontento, y del asedio comunicacional en contra del uso de la fuerza y el restablecimiento del orden público.

Durante el año 2020 en pandemia, existieron rebrotes de manifestaciones en la olvidada plaza dignidad. El día Den octubrereunió a distintos actores en un escenario vertiginoso. Esa tarde, llegó la orden de intervenir: “dispersar y detener”. El cabo 11-25 identificó a un encapuchado, corrió cumpliendo la orden y su función policial de aprehensor. En epuente chocaron dos jóvenes, con distintas motivaciones y vestimentas. Uno cayó al río con lesiones y una pensión de gracia. El otro, desde ese día comenzó un calvario personal, profesional y social. De pronto, el excarabinero Zamora pasó de funcionario a policial a enemigo de clase del octubrismo e imputado, de custodio del orden público a sufrir el ostracismo; una contienda desigual entre el joven porteño, la fiscal Chongy la izquierda refundacional.

El cabo Zamora, a sus 22 años, fue parte de la extinta unidad de Fuerzas Especiales rebautizada con el nombre de Control de Orden Público (COP). Fue uno de los tantos jóvenes en formación policial que salieron a la calle en pleno 2019, cuando el país ardía y las plazas eran tomadas día a día mediante un ritual de protestas y destrucción, mezclando artificiosamente el derecho a manifestarse con los atentados a los bienes públicos y privados. Con un imaginario que nos impuso la necesidad de una “primera línea” garante del derecho constitucional de la manifestación, enfrentados a los que realmente están mandatados a resguardar el orden y la seguridad pública. El relato de ese entonces (no extinto del todo), alteró los roles e instaló un antagonismo entre la protesta social y los uniformados, rebautizados en represores de los manifestantes con su pliego incendiario de dignidad.

Cuatro años después, el veredicto unánime absolvió al cabo Sebastián Zamora de las acusaciones de la fiscal Chong. La defensa de Zamora dilucidó el entramado judicial y el evidente sesgo de ciertos fiscales que sin capucha creen en los antagonismos sociales. Zamora en todo momento declaró su inocencia y su deseo de reincorporarse a la institución policial, ya que ve en la posibilidad de ayudar y proteger con sentido social, tal como lo aprendió en su etapa de escolaridad salesiana. Esaverdadera preocupación social que se manifiesta en el día a día por cientos de anónimos, con o sin uniforme, y noesa “preocupación” de grandes discursos y consignas, que llegaron en los morrales revolucionarios del frenteamplismo. Esos mismos que acusaron a Zamora y a otros de todos los males de la república. Los mismos que decidieron agudizar las contradicciones sociales y los antagonismos fratricidas con el roñoso manual de la lucha de clases, odio, opresiones infinitas.

Al día de hoy, ninguno de ellos ha condenado tajantemente la violencia del “estallido”, por el contrario, la justifican en la existencia de otras violenciasinstitucionales e históricas o se refieren a costos marginales en lo material tras las movilizaciones. Tampoco se arrepintieron de sus calificativos sobre Pío Nono de: “barbarie, criminal y brutal”, sin el debido proceso.

No lo harán porque los fines justifican los medios al silenciar y acorralar a los enemigos, con o sin uniformes.La toma del poder no sabe de arrepentimientos. El cabo Zamora, quiere seguir en la calle porque sabe que sin orden no hay patria, democracia ni paz social. Vuelve con algunas lecciones para la vida y su profesión ya quedecidió no rendirse ante la injusticia y condena social de la nueva y vieja izquierda. Su compromiso se mantiene intacto.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia

sábado, 14 de septiembre de 2024

El fracaso

 Frei Montalva y el fracaso de la UP

El 11 de septiembre de 1973 puso fin al gobierno unipopular de Salvador Allende. 51 años después muy pocos quedan indiferentes al 11S. El presidente Boric ha señalado que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. Hoy, nadie cuestiona el principio y ejercicio democrático. Pero, no siempre fue así. La crisis de la UP y de la democracia no comenzaron el 11S. No hay 11S sin los días, meses y años previos. La UP avanzó sin transar desde lo conceptual a lo cotidiano en desmedro de la convivencia democrática. La sociedad de entonces, se dividió en posiciones irreconciliables y fratricidas.

El expresidente Frei Montalva presenció y sufrió la UP, no quedó al margen de la experiencia socialista, desde la campaña presidencial de 1970 hasta el 11S de 1973. Fue visto como un burgués y reformista desde la izquierdamarxista. Desde los inicios de la UP, manifestó su desconfianza y pesimismo al gobierno de Allende, lo hizo mediante escritos, conferencias y entrevistas radiales. Su rechazo y oposición a la vía chilena no fueron antojadizosni mera mezquindad. Frei fue una palabra y voz autorizada en la política y sociedad, una especie de padre fundador dela Democracia Cristiana (DC) y un referente de la épocaExpuso de forma explícita sus cuestionamientos al programa de transformaciones de la UP. Hoy, algunos osados y jueces de la historia lo calificarían de manera póstuma de “cómplice pasivo”. 

Frei, fue testigo de la derrota presidencial del año 1970 y la no continuidad en el gobierno de la DC. Unaderrota que lo derrumbó, ya que Tomic no era su continuador natural. Desde el dolor y la rabia endureció su oposición a la UP tras el asesinato de Edmundo Pérez Zujovic, su amigo y exministro. Buscó consolidar una línea homogénea de oposición en la DC. Alertó el enfrentamiento ideológico y sus aprehensiones sobre una UP que sobrepasó la muñeca del mismo AllendeSu resumen del primer año del gobierno fue llamado: “el Drama de Chile”, un texto crítico, fruto de su preocupación y el rechazo al tránsito al socialismo. Desde su condición de expresidente recorrió el país y el mundo denunciando el peligro y los costos del socialismo. La izquierda lo atacó y denigró constantemente, reflejo de la lucha de clases del momento. En sus intervenciones públicas sostuvo palabras recurrentes al gobierno de la UP“dramatragediadestrucciónsectarismobatalladictadura marxistacatástrofecrisisdivisiónodiototalitarismo”, violenciaextremismoanarquía y caos”.

Frei Montalva decidió volver a la política a fines del año 1972. Su entorno fue consciente de ser una carta triunfadora y mediática en tiempos cada vez más complejos. El candidato Frei se jugó por completo en su campaña, quedó ratificado su peso al obtener la primera mayoría en SantiagoSe convirtió en presidente del senado, un triunfo a nivel personal tras los ataques de la izquierda y un contrapeso a Allende. Su triunfo senatorial reforzó su liderazgo opositor en la DC y en el país. Desde el senado, se mostró incrédulo ante los intentos de diálogos propiciados por el gobierno con distintos mediadores, Frei se convenció que no fueron espontáneos, más bien una estrategia para ganar tiempo desde el oficialismo. El año 1973, fue para el expresidente Frei una tragedia de principio a fin. Ni siquiera la llegada de militares a los ministerios de la UP lograron recomponer la paz social ni las confianzas. La noche del 10 de septiembre no durmió en su casa. Su preocupación durante la UP fue intelectual y personal, los hechos de violencia política se normalizaron y el clima de desconfianza nubló todo. La democracia quedó acorralada y agotada.

Todos los pasos de Frei durante la experienciasocialista fueron reproducidos por la prensa y todas sus declaraciones se encuentran en las distintas fuentesescritas de la época de la vía chilena al socialismo. Frei consideró a la UP: “un drama, una tragedia, una catástrofe y un fracasoDecidió oponerse a la UP año a año e intentó salvar la democracia y al país desde sus convicciones y su visión de mundo. Frei realizó muchas advertencias y balances sobre la UP mediante libros, cartas y discursosConfirmó con amargura todas sus aprehensiones y temores frente la experiencia socialista más allá del 11S (carta a Mariano Rumor)Sus palabras más personales durante los últimos meses de la UP fueron:“angustia, preocupación, injurias, sufrimiento, ataques y una pesadilla

El expresidente Frei en tiempos de la Unidad Popular,fue un testigo del fracaso no sólo cuantificable en lo material y en cifras del experimento socialista, también desde la desazón y angustia de cientos de anónimos atrapados en el laberinto del socialismo durante mil días. Frei, luchó porque se sintió amenazado por el marxismo y la UP, decidió ser un opositor de principio a fin y ratificósu mirada crítica después del 11S. Esa vía chilena que condujo a un camino sin salida a través de la lucha armada que apostaba por una guerra civil. Durante la UP, la democracia quedó sobrepasada por las utopías y la violencia política. Debemos aprender de los fracasos, de las luces y las sombras del pasado reciente. Decirle al pasado desde el presente que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia es un reduccionismo y anacronismo. Lamentablemente la generación frenteamplista evoca a la UP sin conocer nileer otros testimonios disponibles sobre el pasado. La memoria y testimonio de Frei Montalva están disponibles.

Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Justos

 Justos por pecadores

El título representa un refrán o dicho de uso común con al menos dos fuentes: una asociada a lo religioso y su lección mundana, la otra desde lo literario y asociada a la creación inmortal de Cervantes en un episodio del Quijote. Ambas, coinciden en señalar una injusticia, en la cual se confunden las partes con el todo, pagando justos por pecadores sin individualizar las responsabilidades. Hoy, la justicia, ese principio fundado en la razón se encuentra cuestionado y en una encrucijada, hay más de una manzana podrida y la culpa no la tienen el cajón ni el embalaje. Hay que separar a tiempo la manzana recta y justa de las podridas (corruptas). Es urgente que la justicia opere sin más lugares comunes (caiga quien caiga) e identifique prontamente a justos y pecadores. La república requiere de un Poder Judicial robusto, independiente y creíble. Cuando la justicia tarda, ya no es justa ni ejemplar. Que no nos vuelvan a decir: “no lo vimos venir”.

La caja de pandora digital está desatada, hay mensajes y filtraciones por doquier que demuestran que las redes del poder han perdido todo pudor y decoro. El mago Hermosilla tenía mil trucos y contactos, al parecer mediante artimañas se volvió poderoso e intocable y sedujo a moros y cristianos, de izquierda a derecha con su flauta de encantador y defensor de causas mediáticas. Todo indica que la sensación de corrupción no es menor ni antojadiza, nadie quiere aparecer vinculado al leproso Hermosilla y algunos en el palacio sufren de amnesia selectiva. El presidente Boric ha declarado y confirmado su juicio sobre el “todopoderoso” Hermosilla, olvidando su posición, recato y mandato constitucional. Es que nadie quiere aparecer vinculado ni perderse la posibilidad de ser parte del pelotón de fusilamiento mediáticomenos si durante su trayectoria de dirigente estudiantil las funas fueron parte de su capital político. 

El país presencia una moral distraída de manera transversal no sólo en la fronda y en los pasillos del poder. Hermosilla es la punta del iceberg de una sociedad que ya ha normalizado la trampa, “el pituto” y ciertos mecenas de los sin méritos, esos que recurren a las redes familiares y políticas para ascender social y económicamente. ¿Qué hay en el iceberg nacional? A simple vista, más de unpecado capital circulando con soberbia, avaricia y perezaen la elite y en otros rincones. Una elite que perdió hace rato el bajo perfil y prefiere ostentar los lujos, su acceso a lo suntuario y sus marcas de status. Es un grupo de interés que se encuentra a la deriva en su propia descomposición. Más del algún osado intelectual dirá que la culpa es del modelo, omitiendo el sinnúmero de ejemplos en los cualeslas elites se acomodan bajo el socialismo o el capitalismo; otros irán más allá y culparán nuevamente a la constitución mediante presión social.

Chile, padece distintas crisis sociales e institucionales, con poderosos que pululan por los pasillos del poder, clubes sociales y otros rincones con desidia; una minoría que está por sobre todo y todos, un actuar que abona el resentimiento que algunos quieren instalar a cualquier preciola existencia de una justicia para los pobres y otra para los ricos o influyentes. Es de esperar que las autoridades investiguen y sancionen oportuna y rotundamente; que se realicen todas las reformas y ajustes en las normas corporativas y legales, sin salvatajes de nadie, ni siquiera por razones de Estado ni pactos políticos. El cuerpo social no resiste más injertos ni tratamientos paliativos. No puede mandar el más fuerte ni el más influyente, ante la ley somos todos igualesLo llamativo es que nadie marcha ni protesta por la corrupción, el tráfico de influencias, el mal uso de recursos públicos en municipios, fundaciones frenteamplistas y otras negligencias en distintos ámbitosdel gobierno y el parlamento. Por ahora, en la silla de los acusados se encuentran Hermosilla y compañía. Esto recién comienza, los justos tienen que encarcelar a los pecadores.

lunes, 9 de septiembre de 2024

Piñera

 Piñera y la Unidad Popular (UP)

Tras el conteo electoral, un 4 de septiembre de 1970 la UP y Allende obtuvieron una mayoría relativa que posteriormente fue ratificada en el Congreso Pleno. Así comenzó el experimento y la experiencia socialista en manos de la UP. Una época controversial con coletazos y ecos en el presente. Un 4 de septiembre de 2022, otro experimento refundacional fue rechazado desde las urnas y el recuento oportuno de los votos. El rechazo puso en pausa al octubrismo y sus secuaces incendiarios. El pueblo le dijo que no a la constitución de Atria y Boric.Septiembre es el mes de la patria y de elecciones con luces y sombras.

En pleno 2024 el Partido Comunista (PC) sigue declarando que la UP es un “proyecto inconcluso”, en el Frente Amplio (FA) creen de manera soterrada en el mismo mandamiento. El FA reconoce en Allende un liderazgo y dice nutrirse de la corriente histórica del socialismo. Cuesta entender desde el presente esa denominación de “proyecto inconcluso” y sus alcances en el siglo XXI, salvo desde el ideologismo de quienes no quieren opiniones divergentes del pasado ni en el debate, y ven en la UP su piedra angular y filosofal. El pasado es revisable y la historia se escribe con fuentes y testimonios. Un joven economista de 24 años presenció la UP y escribió un artículo desde su especialidad, llamado: “el costo social del gran experimento”. Un trabajo in situsobre los dos primeros años de la UP, un análisis de la gestión económica realizado por el expresidente Sebastián Piñera en tiempos de la vía chilena al socialismo.

Piñera comienza señalando que el diagnóstico económico de la UP estuvo sustentado en lo “dogmático y por la dependencia ideológica”, forzando interpretaciones y estrategias económicas sin sustento técnico. Una economía con un enfoque populista que quedó al “servicio de la estrategia política” cuyo objetivo fue ampliar la base de apoyo de la UP en su tránsito del socialismo. Esas estrategias fueron de corto y largo plazo. Ambas, sujetas a los “intereses políticos de la Unidad Popular”. Intereses que descuidaron “notoriamente la ampliación de la capacidad productiva de la economía chilena”, y los problemas crónicos: la inflación y el estancamiento económico, con costos sociales de arrastre y sin solución. 

El primer año de la UP fue de “redistribución”, un buen año de la mano de las capacidades instaladas por el gobierno de Frei Montalva en inversiones, reservas internacionales y otros factores positivos del momento. Un respiro, a corto andar se hicieron evidentes los costos del socialismo producto de un “pésimo manejo de la política económica”. Costos de la vía chilena que son “compartidos por una minoría, y rechazados por la gran mayoría”. El sector público “nunca funcionó como una unidad orgánica e integrada” tras la “fiebre de estatizaciones” y “el escaso talento técnico y administrativo”, fruto del cuoteo ideológico y político de los distintos componentes de la Unidad Popularel técnico fue reemplazado por un militante o dirigente político. La fiebre estatista incorporó masivamente empresas sin definir prioridades ni una mirada sensata sobre las realesempresas estratégicas. El criterio técnico fue sobrepasado por presiones de dirigentes y trabajadores, generando “un caos” y efectos colaterales en lo cotidiano del país.

El joven Piñera confirma una vez más que el diagnóstico económico de la UP fue errado, basado en un dogmatismo e ignorancia con estrategias sin sustento alguno por parte de los “profetas del marxismo criollo… vieron lo que querían ver; vieron lo que veía Marx en la Inglaterra de 100 años atrás”. Profetas que manejaron irresponsablemente la política monetaria que alertó Piñeraante el “fantasma de la hiperinflación”. La UP agotó las paciencias y las reservas económicas, incluso pasó a importar alimentos. En lo económico no se improvisa ni reemplazas lo técnico por la “incompetencia de muchos de sus personeros”. 

El análisis del expresidente Piñera abarcó los dos primeros años de la UP. Criticó desde ltestimonial, lo económico los datos, subrayando en la falta de expertos, la improvisacióneconómica y la toma de decisiones irresponsables en el forzado tránsito al socialismo. El año 1973 confirmó mes a mes el descalabro económico y los costos sociales que padecieron los sectores más desposeídos. Tras la publicación del libro de la Editorial del Pacífico durante el mismo año (Chile. El costo social de la dependencia ideológica), la tesis de Piñera quedó confirmada, lo ideológico de la vía chilena estuvo por sobre lo técnico; la UP derivó en un fracaso. Muy poco de ese fracaso la izquierda frenteamplista conoce y reconoce. La Unidad Popularofreció mucho, pero terminó concretando poco. El texto constitucional del octubrismo ofreció todo y se quedó sin nada, sin reconocer hasta ahora las culpas propias.

 

El PC insiste en ver en la UP un proyecto inconclusoes de esperar que no nos toque padecer nuevamente la improvisación, la incompetencia y el dogmatismo en la toma de decisionesya fue suficiente con “el estallido” y los ensayos constitucionales. La UP fue un experimento que produjo la división de la sociedad en polos beligerantes y excluyentes que nos llevaron al precipicio.Aún existe una minoría que no quiere asumir ese experimento como un fracaso propio, sin delegar lasresponsabilidades políticas e históricasEl PC durante septiembre eleva siempre el mismo volantín y culpan al viento de todo (el FA es un volantín errante)Elevan el antagonismo entre opresores y oprimidos, con una dosis incendiaria de odiosidad sobre sus enemigos. El catálogode demandas y enemistades fue declarado en su “fiesta de los abrazos”. Para el PC, Piñera fue un opresor y un enemigo, a quien no acompañaron en el funeral de Estado realizado, ya que los comunistas no perdonan ni olvidan.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia

Holocausto

  Shoá El Holocausto fue una catástrofe  y  una herida en la historia de la humanidad  durante el siglo XX .   U na cicatriz indeleble que  ...