sábado, 7 de diciembre de 2024

Moderados

 Los moderados

La tribu gobernante ha decidido percibirse demoderada y en aprendizaje, una especie de aprendices del palacio y de práctica profesional con sueldos millonariosAsí lo han comunicado en el cierre de año junto a las crisis que los sacuden. La moderación es la sensatez en las palabras o acciones. Al menos en los libretos presidenciales aparece la sensatez, una postura conciliadora en tiempos navideños, con una carrera presidencial cada vez más cercana y todos quieren aparecer en el arcoíris de la moderación. Más allá de las declaraciones el gobierno no puede desmarcarse de su ideario refundante y revanchista ni de sus errores ni menos de interpretaciones forzadas para aparecer como herederos o continuadores de la concertación, esa época de grandes acuerdos y mejoras sociales que ellos mismos funaron y fustigaron. Es poco creíble el llamado del presidente Boric a abandonar la “política de trincheras”. Sus movilizacionesy comportamientos son sombras permanentes.

A este gobierno le cuesta demasiado asumir sus errores, por lo general, ocupan el victimismo (se sienten atacados) una postura cómoda y conveniente ante la realidad, no propia de aprendices, de adultos y distante de lo racional; no hay que olvidar que declararon poseer una escala de valores distintala cual quedó en una simpledeclaración ya que los hechos han demostrado lo contrario, en el caso Fundaciones, en la serie policial de Monsalve y en otros momentos, en los cuales desde el palacio se culpa al empedrado y a fuerzas invisibles.Desde lo comunicacional han sido torpes e indolentes, incluso con el feminismo que pasó a convertirse en un “amiga, ya no te creo”.

Aunque hoy intenten aparecer de moderados no han abandonado sus diagnósticos ni sus discursos hegemónicos, en los cuales dicen resolver demandas históricas y de futuro, pero reñidos con el presente y las demandas sociales urgentes. Hoy, los mismos que prometieron aborto libre nos hablan de sus embarazos, un giro discursivo al menos curioso, salvo que estén tomando en serio el problema real de la tasa de natalidad. Cuesta aceptar su figura de aprendiz cuando asumen posturas pragmáticas, ya que no es descartable que sean movimientos estratégicos. Nada garantiza que sus errores y fracasos al gobernar realmente estén incorporados como lecciones y aprendizajes en su práctica profesional. No hay que olvidar que prometieron que Chile sería la tumba del neoliberalismo. Y aún queda todo el 2025 a cargo del frenteamplismo y comunismo. El escenario no es auspicioso y no es un “pesimismo ideológico”.

Los problemas reales no están siendo abordados por quienes opinaron de todo y dijeron tener las soluciones. La educación escolar en aprendizajes (mediciones) y en convivencia (denuncias), a pesar de todos los esfuerzos, sigue complicada con rezagos en las trayectorias educativas y ambientes escolares exhaustos; la deserción escolar es una herida abierta. No es descabellado señalar que tenemos un ministerio desorientado, en el cual la perspectiva de género no considera un plan efectivo para las mujeres con escolaridad incompleta. A la agenda ideológica de este gobierno no le importa, porque su base apoyo femenino pasa mayormente por universitarias y profesionales. Las demás siguen pateando piedras. 

En salud, hay problemas de salud que se transforman en muertos, en cifras oscuras con cientos de pacientes que murieron en listas de espera, pero el gobierno sigue obstinado con torpedear a las isapres, lo ideológico por sobre lo real. Ni hablar de seguridad, la inseguridad se ha normalizado, cientos de calles y barrios están entregados a la delincuencia y al narcotráfico, los vecinos de bien tienen que resguardarse, reforzar sus rejas y puertas, y hacer guardia cuando se enteran que en el barrio nadie se salva de los portonazos. Al parecer, la panacea es el celebrado ministerio de seguridad, el cual en el corto plazo no va a resolver absolutamente nada, menos a los vecinos que simplemente piden “mano dura”. Pero este gobierno, prefiere análisis sociológicos en desmedro de la realidad y la sensatez. Cuesta creer en este giro y postura de moderación del gobierno actual. Desde esta trincheratenemos activada la cuenta regresiva de este errático, dogmático y fatal mandato de aprendices e inexpertos. Nunca más un presidente que se mostró moderado en la segunda vuelta y en las postrimerías de este 2024, cuyo balance (legado) sigue siendo negativo, salvo para su tribu y clientela progresista.

El santo

 La ermita del santo

La ermita es una capilla pequeña situada en un lugar despoblado. En este caso, está ubicada en la zona Huentelauquén en la carretera Panamericana Norte, en la comuna de Canela (Región de Coquimbo). El lugar cuenta con una estatua de San Alberto Hurtado de más de 5 metros de altura, un santo que fue canonizado por Benedicto XVI el año 2005, en sus palabras durante la ceremonia, recordó la vocación del chileno por los más necesitados. La Plaza de San Pedro contó con cientos de chilenos que acompañaron la canonización. La ermita del santo es iluminada cada noche con energía solar fotovoltaica, junto a la Parroquia Nuestra Señora del Tránsito de Canela. El sector es rodeado por el Cerro Talinay, un escenario natural y de culto que se ha convertido en un punto de referencia para viajeros y peregrinos que realizan pausas, plegarias y oraciones en un entorno privilegiado por la naturaleza. Un sitio que combina lo humano y lo divino, lo temporal y lo infinito, una invitación a la reflexión en una sociedad convulsionada e instantánea, alejada de lo justo y solidario. Un lugar en el cual existe paz, silencio e inspiración.

Alberto Hurtado dejó huellas y pasos permanentes, un legado social inspirado en el cambio positivo y en su obra íntegra e integradora. El santo se preparó en distintas áreas para fortalecer su mirada de mundo, su fe cristiana y su vocación divina. No rehuyó comentarios sobre la política y sus dimensiones de función y permanencia social. Los políticos, “de ellos ha de venir al país un ejemplo de la moralidad privada y pública, de honradez, de sobriedad de vida, de trabajo, de consagración al bienestar nacional”, palabras del santo desde el pasado con vigencia en el presente. ¿Cuántos políticos dejaron de lado la sobriedad y la honradez? La labor política es relevante en lo social y significa renunciar a las ganancias propias y partidarias en favor de “los intereses nacionales”. ¿La política actual está al servicio de los intereses nacionales? Son muchas las preguntas que aparecen al recorrer la ermita con cielos celestes y un par de nubes que se mimetizan con la estatua blanca. Necesitamos una política y políticos que no olviden las enseñanzas y peticiones del santo ya que lo social no ha sido resuelto.

Lo social, esa preocupación basal del padre Alberto Hurtado, requiere de estudios y técnicas de la mano de “la caridad” con el objetivo de conseguir “un mundo mejor”. El santo señaló que los estudios universitarios y las profesiones son “el ejercicio de una misión social y una colaboración al bien común de la sociedad”. La universidad es una etapa necesaria con una misión que debe responder la pregunta formulada por San Alberto Hurtado: ¿Qué sentido social tiene mi profesión? En el presente, muchos universitarios y profesionales han renunciado a la caridad y se “embarcan en empresas minúsculas”, olvidando el sentido social, la comunidad e invisibilizando al otro y al prójimo. Desde la calma de la ermita, es necesario preguntarnos ¿Cómo puedo ayudar a los demás y al bien común? ¿Cuál es mi misión social en este presente vertiginoso e individualista? ¿Cuántas universidades dejaron de lado la reflexión social? ¿Cuántas iniciativas universitarias tienen foco social? Desde este punto geográfico consagrado al santo chileno es posible recordar el camino y las enseñanzas de Alberto Hurtado, un camino que invita al servicio social cristiano,a la bondad y la justicia desde la política, la universidad y nuestras profesiones, todos los días. Hay tareas urgencias en la sociedad chilena.

Rodrigo Ojeda - Profesor de Historia 

Huentelauquén

Odio

 Discursos de odio

Ha finalizado el periodo electoral, las votaciones y los recuentos. Los políticos sacan cuentas alegresya que todos los partidos y candidatos ganaron votos y recursos económicos de la reventada piñata estatal. Lo más osados ya piensan en la contienda electoral del año entrante con proyecciones en cupos, pactos y distritos. Es que el Congreso es otro botín para piratas y corsarios, un mundo paralelo que no repunta en la desconfianza y el descrédito institucionalTras las elecciones, las promesas de campaña y sus diagnósticos vuelven a sus madrigueras,un ostracismo voluntario para regresar recargados de promesas y panaceasPor el momento, la confrontación electoral sale de la agenda del palacio y de los medios de comunicación.

La noche del domingo pasado presenciamos un balance mediante cadena nacional a cargo del presidente Boric. Su alocución hizo mención a la patria y al pueblode norte a sur. Felicitó a los candidatos electos y señaló que ganó “la unidad”, “los acuerdos” y “el diálogo”. En otra línea electoral del libreto señaló: “perdió la política de la agresividad, de la polarización y de los discursos de odio”, sin detallar ni ejemplificar sobre lo mencionado, al parecer los problemas de memoria son frecuentes en el palacio. El gobierno actual ha señalado su disposición al diálogo y la búsqueda de acuerdos en las reformas prometidas y entrampadas, un cambio de postura que resulta poco creíble debido a su historial, la presión social y su comportamiento político de oposición, sumado al estilo parlamentario indolente con el gobierno anterior y las urgencias de ese momento (votaciones).

Sobre la agresividad y polarización que,mencionadas y derrotadas según su interpretación, cabe recordar al diputado Boric en sus declaraciones, participaciones en paneles, en la cámara de diputados y en sus redes sociales. Al parecer, el presidente intenta desmarcarse del diputado. Tampoco podemos olvidar a otras figuras del frenteamplismo y del comunismo durante el gobierno anterior, en la crisis social llamada por ellos de“estallido”, las cancelaciones y funas efectuadas a sus rivales políticos en otros momentos. No pocos se ensañaron con las policías y la Historia de Chile llamando a refundarlo todo. Una revisión simple demuestra un relato cargado de odiosidad, agresividad y polarización. Todo lo distinto a ellos fue catalogado despectivamente de “fachos pobres”; el expresidente Piñera fue el blanco predilecto y culpable de todos los males de la república, incluso con un “está avisado” sobre su segundo mandato. El gobierno actual no puede borrar las migas de su camino a casa, esas migas de un cuento infantil recrean su matriz ideológica cargada de odiosidad, antagonismos y polarización, negarlo no es honesto, su pasado no es un cuento.

En relación a los discursos de odio, no es algo nuevo que intenta instalar el gobierno actual, ellos mismos han señalado que existe un “anticomunismo visceral y un “antigabrielismo” y lo dicen en tono de denuncia sin jamás profundizarlos. O nos dicen que son el muro de contención frente a lo conseguido y que el avance de la “ultraderecha” y el “fascismo” con sus discursos de odioponen en riesgo a la democracia. Hoy, son ellos los custodios y moderados. Por el momento, no existe una tipificación específica sobre “los discursos de odio”, salvo algunos intentos de definición, que consideran que ocurre mediante expresiones ofensivas dirigidas a individuos o grupos, con alusiones verbales, escritas y digitales (redes sociales). Utilizando un lenguaje peyorativo, hostil y discriminador con prejuicios y estereotipos desde lo material hasta lo inmaterial, desde lo público a lo privado. La intervención del presidente Boric es sesgada y nuevamente parcial. La existencia de discursos de odio no es nueva ni exclusiva de la sociedad actual. Basta con recordar las persecuciones políticas, raciales e ideológicas realizadas por el nazismo y el comunismo a nivel mundial.

En el plano local, durante todo el “estallido y revuelta popular” fuimos testigos de rayados, cánticos y expresiones de odio desde el feminismo radical, el comunismo criollo y la vanguardia callejera del llamado Frente Amplio; ese grupo estudiantil que hizo de las funas y cancelaciones universitarias su motor y sello. Detrás de todo su actuar existió un discurso de odio. Otro ejemplo no menor, fue el estilo refundante de la primera constituyente con discursos antidemocráticosradicales e intolerantes (octubrismo). Hay quienes siempre recurren al manual del enfrentamiento ideológico con odiosidad y ahora nos dicen que “no todo vale en política”. Es de esperar que el presidente Boric condene al diputado Boricpor sus dichos, mientras tanto, oponerse a los dueños de la verdad y al comunismo es un deber y un derecho humano.

Rodrigo Ojeda - Profesor de Historia

Holocausto

  Shoá El Holocausto fue una catástrofe  y  una herida en la historia de la humanidad  durante el siglo XX .   U na cicatriz indeleble que  ...