martes, 30 de julio de 2024

Ceremonia

 París, ya no es una fiesta

El pasado viernes 26 de julio, se llevó a cabo la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Banderas, países y delegaciones flotando a través del rio Sena. Una fiesta deportiva en la Ciudad de la Luz, una mezcla de historia olímpica con el sello parisino. Pero, no todo fue luces, hubo sombras y no pocas en la París de Hemingway, esa capital de intelectuales y artistas con un encanto único, un paréntesis descrito por el escritor entre las guerras mundiales, una ciudad con sus calles y rincones que inmortalizó con nostalgia en sus memorias.

La fiesta de inauguración olímpica “se pasó de madres”, la puesta en escena no se concentró exclusivamente en lo deportivo, en el escenario fluvial sepuso el foco en la religión cristiana en un tono controversial y ofensivo a la cultura misma de Francia y de Occidente. Gratuitamente el vanguardismo artístico atacó al cristianismo con un rupturismo vulgar e impropio. La escena de La Última Cena fue parodiada desde códigos tribales y sexistas, una escena contumaz y un guion decadente, con objetivos claros y premeditados. Saben perfectamente que la reacción cristiana no contemplará amenazas, bombas ni atentados, de esos que París conoce, sufre y desarticula constantemente de otros grupos religiosos. Golpear al cristianismo desde disidencias es al menos contraproducente. ¿Por qué no se burlaron del Islam? ¿En qué zonas del mundo cristiano las disidencias son encarceladas?

La puesta en escena no fue casual, fue abusiva ya que saben de antemano que el cristiano colocará la otra mejilla y no bombas ni amenazas intolerantes. Es de esperar, que todos los artistas de esa cena pagana no se escandalicen ni acusen intolerancia ante las criticas y rechazos de lo realizado, quizás comprendan que no siempre es fácil ofrecer la otra mejilla. Por lo general, los colectivos progresistas recurren al victimismo y a denuncias vía redes sociales. Posteriormente se toman las calles con sus petitorios coartando la libertad de expresión y sometiendo a las otras disidencias al “correccionismo político” y leyes de odio.

Lo visto en París, más que una fiesta fue una bacanal, “una parodia grotesca” planificada e intolerante en contra de un pilar de Occidente y de nuestra cultura con mayúscula. Las luces de la inauguración fueron opacadas por la insoportable agenda del progresismo performático, mediático y dictatorial. Occidente transita nuevamente por una fase decadente.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales

Venezuela

 Un PC Maduro

Finalizaron las elecciones en Venezuela con denuncias, protestas, celebraciones y daños colaterales en desarrollo. La esperanza del voto da paso a la incredulidad y frustración de la oposición. Maduro celebra una victoria en su estilo socarrón y afianza la dictadura a paso firme. Al populismo venezolano poco le importan las formas ni los efectos inmediatos y mediatos. Tampoco le importa la democracia tal y como la conocemos y ejercemos desde el sur del mundo. La oposición tiene las actas y el respaldo de cientos de venezolanos desesperados, Maduro tiene el monopolio de la fuerza y una constitución a la medida, y un discurso trasnochado que lamentablemente sigue vigente en el mundo, en Venezuela y en Chile. Seguimos tropezando con la piedra del socialismo en su variante populista de los “derechos sociales” y su lucha eterna contra el fascismo, aunque son ellos los que se comportan como fascistas (control total del Estado).

La elección del domingo, la vivimos y sufrimos de cerca pese a la distancia geográfica (el influjo de las redes sociales que acortan distancias y entregan simultaneidad, como nunca antes). Una elección rodeada de esperanza desde la oposición democrática, y un todo o nada desde el oficialismo dictatorial. Maduro ganó, la dictadura recuerda a Chávez, celebra y apunta literal y metafóricamente a sus enemigos internos y externos. Dedica el triunfo al fascismo, a la ultraderecha internacional y a todo aquel que no rinda pleitesía al “madurismo”, al compañero Maduro y sus sombríos aliados (Cuba y Nicaragua).Venezuela es hoy y ayer, guste o no guste, una dictadura, una sociedad empobrecida con exiliados, migrantes (esos que realmente buscan nuevas oportunidades), prisioneros políticos y fisuras de enemistad al viejo estilo de la Guerra Fría, una película de esas que hemos visto y no terminan bien en su desenlace fratricida. No pocas voces de la región están al menos sorprendidas tras el conteo de votos y la ratificación del tirano rodeado de veedores parciales e “invitados”

Hay voces alineadas con Caracas y el compañero Maduro, desde antes de las elecciones. Son voces que no creen en la democracia liberal ya que se sustentan en los principios absolutos del Marxismo y Leninismo, esa mirada de mundo fracasada que sigue vigente y se nutre del conflicto, que se juramentó superar el capitalismo y profundizar la democracia. Dicho en simple, aunque se vistan con ropajes democráticos y participen de elecciones, no lo son. Desde Chile, el Partido Comunista (PC) sigue siendo declaradamente marxista-leninista (ni siquiera se sonrojan), con esos lentes ve el pasado, el presente y el futuro, desde esa mirada entiende los conflictos y los antagonismos de opresores y oprimidos, en las fábricas históricas, en las calles y en las universidades. Su lucha se mantiene intacta, el mandato divino es un solo: superar el capitalismo y la democracia burguesa. Por eso abrazan la causa venezolana y bolivariana, Maduro muestra el camino, es un adelantado y un hermano en la lucha en contra del capital, es una alianza entre el comunismo criollo y el madurismo que se defiende a fuego y sangre. Las bajas (muertes) son los reaccionarios de siempre, los costos de la revolución. Nada nuevo bajo el sol. El PC, mediante un comunicado saludó y apoyó el resultado de la elección presidencial. 

El PC local ve con nostalgia los procesos revolucionarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela, aprende de esas de experiencias y realiza visitas en terreno, su internacionalismo es no sólo una declaración de principios, no visita dictaduras, recorre y experimenta esos socialismos y sus contradicciones, jamás escucharemos de algún comunista calificar a esos países de dictaduras, no es prudente para ellos referirse a procesos internos de sus hermanos, la orden del partido tampoco lo permite. Esos países están superando al capitalismo, los costos no son comentables en la lógica comunista, los pueblos deben asumirlos en ese tránsito (a ratos infinito y sangriento) al socialismo de Marx y Lenin.

Enhorabuena, el presidente Boric ha estado a la altura del cargo y las circunstancias internacionales, ha declarado como Jefe de Estado sin ambages (rodeos) solicitando explícitamente “transparencia de las actas” acompañadas de “veedores internacionales no comprometidos” y un rotundo: “Desde Chile no reconoceremos ningún resultado que no sea verificable”. Un Boric jugado y al menos por un instante alejado del PC, aunque cabe advertir que ese mismo PC pasará la cuenta y en algún momento dejará de verlo como compañero de ruta, los comunistas no perdonan ni olvidan. Parafraseando al candidato Boric: “Señor Boric, está avisado, el PC no perdona. Es de esperar que Venezuela no sufra una guerra interna que deje miles de víctimas inocentes que sólo quieren recuperar lalibertad, democraciajusticia y paz social; esa Venezuela de libertadores hispanoamericanos de tiempos no tan remotosVenezuela despertó, la dictadura ocupará la persecución y la intimidación, identificará enemigos internos y externos, la represión recién comienza, la contienda es desigual. Seguiremos atentos a la crisis en Venezuela y sus derroteros con una lección clara, con los comunistas locales y Maduro ni a misa.


Rodrigo Ojeda - Profesor de Historia y Ciencias Sociales

jueves, 25 de julio de 2024

 Con los niños NO

Pocas verdades merecen ser absolutas y resguardadas hasta el infinito, los niños en su totalidad son sagrados, su indefensión (vulnerabilidad) es única en su crianza y desarrollo, y las vulneraciones a la niñez merecen todas las penas del infierno y condenas de la justicia. No hay justificación alguna cuando sus consciencias, cuerpos y esferas son invadidas y abusadas. Son marcas indelebles que requieren de acompañamiento oportuno y profesional. Para que los niños sean el futuro debemos cuidarlos ahora de otros adultos. Cuesta mantener la racionalidad, sensatez y la prudencia ante noticias y hechos en los cuales, la inocencia es quebrantada por pulsiones, vulneraciones y delitos deleznables. No cuidarlos en todos tus espacios y esferas es un riesgo deshumanizante. En paralelo, la justicia debe ser y parecer justa, oportuna, ejemplificadora e imparcial frente a las denuncias y las víctimas.

Las cifras de los abusos son elocuentes y alarmantestras la pandemia. Es de conocimiento público que ocurren mayormente en el hogar por familiares o cercanos; fallan los filtros, cuidados y confianzas. Lo peor, es que muchasde las víctimas son silenciadas y cuestionadas ante pactos, omisiones e injusticias, a pesar que sabemos que el relato del niño es suficiente, ese eco que no puede ni debe ser silenciado por nadie. Desde ese relato comienzan procesos en paralelo, el judicial por un lado y el de la reparación,esa que abraza y acompaña una herida que es imborrable, una mochila pesada en una espalda pequeña y frágil. Con la niñez no son suficientes los lugares comunes ni las frases grandilocuentes de las autoridades.

El caso Macaya ocupa las portadas, nos recuerda que si un niño calla, la sociedad falla y que después no tiene mayor sentido citar convenciones ni leyes. La justicia ha determinado culpabilidad y sentencia en el caso mencionado. Es una verdad indesmentible que el abuso de un menor es un delito grave y un atentado a la niñez sin excusas ni atenuantes de ningún tipo; la otra cara de la moneda, es la víctima, la cual requiere de contención y reparación, porque de alguna forma todos hemos fallado en su cuidado y el caiga quien caiga no debe considerar apellidos, militancias ni privilegio alguno. La cárcel y la consciencia se encargarán de lo demás. No hay formaalguna de sopesar ni comparar los dolores y secuelas entre víctimas y victimarios de abusos sexuales; nadie está obligado a perdonar, ya que es un ejercicio individual y silencioso, distante de cualquier fallo judicial y racional

El sentir humano no es uniforme, de seguro la condena no es suficiente ni calma la rabia ante el daño cometido en este caso ni en otros, tampoco merece cuestionamiento la sensación de injusticia en el entorno de la víctima ni menos sostener livianamente que el tiempo cura todo. Una renuncia pública no borra la torpeza e irresponsabilidad de quien detenta un cargo legislativorelevanteun representante en el cual hemos delegado una función clave para el destino nacionalbuscar algún redito político o “sacar provecho” de lo noticioso es miserable y no necesariamente una conducta en favor de la justicia y cuidado de las víctimas, esos que se jactan de una moral distinta y de representar colectivos que se agrupan y marchan selectivamente, cuando el acusado no es uno de los suyos (feminismo vociferante). El llamado es uno solo, empatizar con las víctimas y que las políticas públicas no estén sujetas al gobierno de turno. Los abusos infantiles ocurren, se ocultan, otros favorablemente se denuncian y sancionan. Hoy, contamos con una actualización crucial ante esta tragedia, los delitos son imprescriptibles, la denuncia es el primer paso.

 

 

Más allá del caso Macaya, hay algo que se calla, pero sucede. No hay que olvidar que los abusos no se dan solamente en la esfera privada (cuerpo), también ocurren en las conciencias de los niños en instancias en las cuales quedan expuestos a temas y preguntas desde la mirada adulta, bajo la excusa de una ya mal entendida “educación sexual” impartida por “especialistas”, que irresponsablemente llevan agua a su molino, sin el consentimiento de los padres ni la evidencia suficiente para abordar todas las temáticas relacionadas con la afectividad y sexualidadsegún las edades y contextos.Charlas y cuestionarios que ya se repiten en distintas zonas del país, con la excusa de capacitar sobre el cuidado del cuerpo y un lenguaje inclusivo en las salas de clases, a cargo de “especialistas”. Expertos que se saltan y omiten “el consentimiento de los padres” y de notificar detalladamente en las escuelas los temas a tratar y la bajada mediante pautas y cuestionarios. La reincidencia de este hecho no es menorsin el consentimiento de los responsables directos y legales se está cometiendo otro tipo de abuso y exponiendo a los niños a situaciones en las cuales quedan indefensos. Con la inocencia de los niños no se juega ni experimenta.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales

La pandilla.

 La pandilla frenteamplista

La primera vez que escuché la palabra pandilla se remonta a los años ochenta, era un grupo que se reunía seguidamente en un sitio abandonado del tradicional barrio 18 de septiembre (Punta Arenas), con música, ropanegra y un lenguaje rupturista, de vez en cuando realizaban protestas con fogatas y cortes de luz, lo cual nos obligaba a iluminarnos con velas porque afuera era una “boca de lobo”. Posteriormente, al ver Pandillas de New York, supe de bandas, rivalidades, pactos y enfrentamientos con distintas motivaciones, desde el orgullo familiar hasta reivindicaciones históricas. Las pandillas son los que siempre van juntos, actuando con o sin planificación, pero siempre articulados con liderazgos, seguidores, ejecutores y fines.

Hay una banda que se mantiene unida tácticamente a pesar de todo, con cambios de nombres, vestuarios y logros en sus objetivos políticos; pasaron de las marchas al Estado en poco tiempo. Desde esas marchas estudiantiles y sus pancartas de una mejor educación (que no llegó) consiguieron espacios en la representación política local y nacional. Varios pasaron de los estudios universitarios a cargos políticos y asesorías, conformando en poco tiempo una nueva élite, de corte progresista, esa con diagnósticos, petitorios y recetas infinitas. Todo lo anterior, arropado con el seductor ingrediente de “derechos sociales” y “demandas de igualdad”, un encanto al estilo flautista de Hamelín.

El Frente Amplio (FA) se define “socialista en tanto lucha por una sociedad inclusiva e igualitaria”. Nuevamente una élite nos evangeliza y lleva por el camino socialista, el ser humano es el único que tropieza con la misma piedra. El FA se siente cómodo y representante de “todas las luchas” de las sensibilidades e identidades (infinitas), reconoce que “aspira a representar dignamente los intereses de los sectores populares”. Aunque los votos demuestran otra cosa. La aprobación a Boric se sostiene en sectores acomodados y generacionalmente definidos, no precisamente en los sectores populares.

Hoy, gobiernan y conducen la franja del suroeste con errores no forzados, torpezas y negligencias, junto a su característica arrogancia y soberbia generacional.Llegaron al gobierno representando el descontentooctubrista, endeudamiento, las identidades y los “derechos sociales”, a pesar que la realidad de ayer y de hoy demanda orden y seguridad, la base de todo orden social y democrático. Ya no refundaron carabineros, olvidaron al quiltro callejero y a ratos intentan sonar como la extinta concertación (la que ellos lapidaron), esa alianza políticade los 30 años, tiempo político que esta pandilla generacional “funó y canceló”; su problema político es que el FA criticó tanto los 30 años pasados que no ofrece nada concreto para los 30 años venideros, se encerraron en su propio laberinto y quedaron desconectados de las necesidades y urgencias sociales (falta de realismo). El propio Boric ha reconocido que, otra cosa es con guitarra y que toda partitura no es suficiente, ya que es una composición de expectación y expectativas, una partitura que no basta para liderar un país con contradicciones y urgencias en seguridad.

Con retórica y simbolismo levantaron campañas y ganaron elecciones, pero no es suficiente para administrar y gobernar de verdad. Es altamente probable, que la salida del laberinto frenteamplista tenga nombre de mujer, una matriarca de iniciales MB. Es la aliada y salvadoraperfecta para un nuevo llamado a superar el “neoliberalismo”. Parafraseando a Noam Titelman, un nuevo intento por superar algo que posiblemente no se ha definido correctamente. Salvadora que ya ha declarado que es necesario articular entre lo nuevo y lo viejo, dicho en simple, entre la vieja y nueva izquierda, ya que el FA necesita ampliar su representación social y junto a la matriarca es posible el rearmar y rescatar a los nietos díscolos del laberinto de la desconexión

Una vez rescatados, será posible dar forma a los “sueños comunes” entre las distintas generaciones socialistas. Juntos insistirán en un nuevo modelo de sociedad que supere al perverso capitalismo, ese modelo de los 30 años que hoy se extraña.

La pandilla frenteamplista está pensando en lo que viene (elecciones), ya se fusionaron y hoy copan y ocupanespacios estratégicos, de influencia y de presión social. En paralelo, están lucrando. Varios y no pocos dirigentes de la naciente fusión progresista (figuras de la directiva actual y del Comité Central) son parte del gobierno del compañero Boric con sueldos millonarios, sueldos que los sitúan en la élite económica, vaya paradoja, parece que el lucro es malo cuando no te favorece, excepto si ocupas cargos y puestos en la administración estatal, en ministerios, subsecretarias y en otros cargos como “asesores”. Ni hablar de perfiles laborales, calificaciones ni experiencias para ocupar esos puestos, varios pasaron de las asambleas universitarias a oficinas estatales, verdaderos saltos olímpicos, dignos de la versión parisina en marcha. No es nada personal con el socialismo del FA, pero los recursos son siempre limitados y las arcas estatales no son cajas pagadoras, cabe recordar que esta generación se autopercibe distinta de sus antecesores, aunque se vista de boina, pandillero se queda. 


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales

viernes, 19 de julio de 2024

Tiempos violentos.

 Tiempos violentos: GTA Chile

La temporada de balaceras llegó para quedarse, la realidad nacional supera la ficción y al guionista de esa película de culto de los años noventa, en la cual vimos asesinos a sueldo con un lenguaje rupturista para la época. Los disparos en la capital y en otras regiones son pan de cada día, hay muertos por doquier en las calles y recovecos de norte a sur en la sobrepasada franja del suroeste. La muerte del otro se ha normalizado, diariamente estamos contando muertos y balas. La realidad nacional ha sobrepasado al popular videojuego GTA y su violencia a cargo de criminales fuera de controlcometiendo distintos delitos. Hoy, estamos en presencia de la versión chilena con muertos y consecuencias reales, no sólo en Santiago, aunque parece que los disparos nos recuerdan el lastre del centralismo en Chile. Las balas en la capital tienen otro peso y calibre respecto de otras comunas.

La autoridad y sus voceros no comprenden ni sufrenlos peligros cotidianos, nos dicen que estamos mejor que ayer con datos y gráficos. El crimen organizado ha sobrepasado a un gobierno desorganizado ante las balas, balaceras y muertos acribillados. Chile, vive tiempos violentos en sus calles, poblaciones y comunas no acomodadas. Hay sectores azotados y asustados que ven en la presencia militar una tabla de salvación ante un deterioro social y democrático; no todos los habitantes viven en la tranquilidad de esos pequeños feudos, ni cuentan con escoltas en sus trayectos. Los peligros para la sociedad y la gente común son reales y conviven con elnarco, la narcocultura, el desprecio por la vida, las consecuencias de la migración irregular, tomas y favelas criollas; la inseguridad en sus barrios es total. Problemas que son de arrastre y que no requieren de nuevos diagnósticos ni de apuntarse con el dedo. Los sectores desposeídos en lo material e inmaterial están desesperados y asustados porque conviven con la violencia e impunidad, es lo real guste o no al gobierno frenteamplista. Esos que jugaron con fuego, corrieron los límites y ahora el boomerang viene de vuelta.

En paralelo, las distintas autoridades descubren la rueda y la pólvora, convocan a reuniones de “coordinación” y puntos de prensa desde los cuales combaten el crimen y llaman a la calma; después de escucharlos, difícilmente el ciudadano de a pie quede más tranquilo ante la violencia diaria. El ciudadano movilizado tampoco la tiene fácil, no sabe en qué esquina perderá su auto mediante “encerronas” o “portonazos”, ese “tour delictual” de adolescentes que se organizan y festinan conel robo de autos. Sus redes sociales los delatan en su indolencia y hedonismo. La crisis de seguridad no es sólo material, recorre  barrios azolando la niñez y la adolescencia, y a cientos de familias; las actuales generaciones están llegando a un punto de no retorno ante la ausencia de valores y de referentes. Los problemas que enfrenta nuestra sociedad son tan extensos como el territorio de norte a sur. Los llamados a evadir fueron totalmente irresponsables.

La ministra Vallejos nos aclara que estamos mejor que los vecinos en relación a la seguridad. Cabe recordarle (supuestamente sabe de geografía) que ya nos habíamos acostumbrado a no compararnos con el barrio más próximo, especialmente en los años y décadas que ellos tanto fustigan (los treinta años). En paralelo, el presidente Boric nos llama a la calma y convoca reuniones de análisis, el balance de los balances. Sus palabras conlugares comunes y frases tan viejas “como el hilo negro”, cansan. Sostiene que los últimos hechos de conmoción pública son vendettas que están siendo investigadas y que no existirá impunidad, ladra metafóricamente al decir que serán buscados por cielo, mar y tierra como perros. Las buenas intenciones del presidente de turno no son medibles desde lo cuantitativo, cree que su sola presencia entrega paz al territorio, una especie de chamán patriarcal. Sus buenas intenciones no sirven de nadaHa debido reordenar su agenda (si es que tiene), ya que precisamente su cargo consiste en utilizar los recursos y atribuciones del Estado para garantizar la seguridad de todos los chilenos.Hoy, ese mandato constitucional está al menos al debe, seguramente las prosas y su falta de experiencia juegan en contra en el mundo real. Los problemas actuales requieren de una mirada equilibrada y sistémica, sin tanto lugar común y con el necesario abordaje técnico de las policías y militares, los verdaderos garantes de la paz, el orden y la seguridad. Al parecer, seguiremos contando muertos yperdiendo capacidad de asombro. Necesitamos un presidente que gobierne, que muestre el rumbo, que dirija el buque a buen puerto y no siga orbitando el cargo (dando vueltas). La franja y su gente lo están pasando mal en un escenario de tiempos violentos. Sin  seguridad no es posible una convivencia social y democrática.

Puerto al mundo.

 Valparaíso: puerto y puerta al mundo.

La ciudad y su gente no lo están pasando bien, todos en privado reconocen que las cosas no andan bien (algo no huele bien), el puerto agoniza en distintos indicadores y en la realidad misma, una verdad compartida por “moros ycristianos, de porteños nacidos hasta los allegados.Valparaíso se encuentra en decadencia, aunque se resiste a morir ante un deterioro urbano palpable, no sólo en su patrimonio histórico y cultural. Las ruinas aparecen en distintas calles y esquinas; edificios abandonados, fantasmas de tiempos pasados y un éxodo de comerciantes ante la inseguridad (no son sensaciones). Hay rayados por doquier, basura ya habitual y un comercio ilegal desbordado e instalado, junto a otros flagelos en contra del espacio público, histórico y la convivencia democrática. La primera impresión del puerto de los vecinos y de los turistas es abiertamente negativa. En un año electoral, ahogarse con la leche derramada no es suficiente. Hay que hacer algo y es urgente.

El sentido común indica que, si recibes invitados o visitas en tu casa, lo primero que haces es limpiar y ordenarla; todos queremos dar una buena impresión y atender lo mejor posible a nuestras visitas, una casa ordenada y limpia es el piso mínimo para una comida casera, una tertulia amistosa o una celebración. Un invitado contento seguramente volverá o al menos nos recomendará como anfitriones. ¿Qué están haciendo algunas ciudades dedicadas al turismo en el mundo? Distintos visitantes concuerdan en lo siguiente: los centros históricos y turísticos de una parte de Europa tienen características en común, que son perfectamente aplicables a Valparaíso, un lugar que sigue estando en el radar del turismo mundial y posee un encanto que atrae a visitantes locales y extranjeros, un puerto cosmopolita que nos une y unió con el mundo en distintos aspectos y momentos.

Las ciudades europeas reciben hordas de turistas en sus calles e hitos históricos, a ratos colapsan tras los miles de visitantes en pocas horas, con una basura que queda acumulada visiblemente en las calles y en los propios lugares históricos. Roma, Venecia y Milán son ejemplos de lo anterior. Pero, rápidamente, la gestión local de esos lugares aplica un plan de limpieza profundo al finalizar la noche y al inicio del día siguiente con cuadrillas humanas y vehículos (hidrolavadoque abordan las calles, verdaderos “cazafantasmas” de la basura, sin dejar rincón alguno de lado; la ciudad y el centro histórico deben estar listos, “impecables” para el siguiente día. Nadie quiere caminar por lugares sucios, menos durante el turismo urbano, ese que consiste en recorrer calles, rincones y centros históricos que recrean el pasado y son una pausa en el vértigo de la ciudad.

La experiencia internacional demuestra que es posible mantener limpios cientos de lugares, más allá del auge turístico. Experiencia que enseña que lo turístico no se sostiene por aislado, hoy el turismo urbano, ese recorrido por el casco histórico y sus particularidades requiere de alianzas y apoyos de todos los actores relevantes de la ciudad. Una alianza virtuosa que beneficia transversalmente a todos, lo público y privado. Es decir, el centro histórico requiere de servicios gastronómicos para todos los gustos y de emprendedores, junto a un comercio de distintos tamaños, hospedajes para todos los bolsillos (estrellas) y cercanos a los paseos turísticos, todo lo anterior, requiere de un lugar seguro durante todo el día, al atardecer y en la noche. Todo lo descrito, encaja como piezas de un lego y conviven en armonía, la primera imagen es clave en el turismo. Los ejemplos mencionadosestán a la vista y son imitables en su gestión, en todo el mundo hay calles, callejones y rincones. Se requiere de un circuito turístico con: gastronomía, comercio, conectividad (transporte urbano), calles peatonales con tránsito vehicular restringido; lo principal es la seguridad y limpieza del centro y entorno turístico. Y un sello: cuidar y salvar el puerto entre todos.

Valparaíso es parte del circuito mundial de cientos de visitantes que llegan al puerto acompañados de historias y comentarios que quieren confirmar en cada paso y esquina. Es un puerto y una puerta al mundo. El visitante local y el porteño mismo también merecen la mejor versión de la joya del Pacífico. Incluso, aquellos que por el momento no pueden viajar ni conocer otros rincones lejanos, tienen que encontrar en Valparaíso esa puerta al mundo, ese paréntesis que guarda y representa lugares de un mundo cosmopolita que se alojó en el otrora puerto principal. Hay que recuperar espacios y el sitial del puerto lugar, por su historia y su gente. No queda mucho tiempo y la tarea de reconstrucción es gigante y urgente, el turismo es una de tantas tareas primordiales y el patrimonio es de todos.

sábado, 13 de julio de 2024

Pez en el agua.

 Agustín Laje: un pez en el agua

No es un argentino cualquiera, su tono de voz y su rapidez al hablar lo hacen único. Es tan veloz como los mejores tiempos del fideo por la banda (Ángel Di María). Escritor, polemista, comentarista y politólogo, es el representante del sentido común, alejado de lo políticamente correcto en su país y donde sea. Es una figura que se mueve a contra mano (contra corriente) frente a los lugares comunes del mundo actual. Enfrenta mano a mano a sus rivales, no cede ante la izquierda vociferante del continente ni elude el debate con el progresismo de las identidades. Laje, es una figura sin filtro al momento de replicar y divulgar su visión de mundo.

De paso por Chile, se siente como pez en el agua en paneles y entrevistas, un pez alejado del cardumen tradicional (esa derecha de aquí y allá que prefiere no quedar mal con nadie), prefiere enfrentar las consignas y las modas del progresismo. Comenta, argumenta y polemiza sobre los temas contingentes y rebate al vanguardismo de la vieja y nueva izquierda. Hoy, es el representante de la batalla cultural con las armas ya mencionadas (nunca con piedras, descalificaciones, funasni cancelaciones) ante una mirada de mundo riesgosamente única y monopolizada por la izquierda. Una izquierda que declara sin sonrojarse sus medios y sus fines. Hay quienes aún se resisten a aceptar que existe esahegemonía cultural y una agenda clara en manos del progresismo, no es banal ni una desconfianza trasnochada (en modo conspiración) identificar y denunciar los pasos discursivos de la izquierda actual, palabras que buscan convertirse en leyes de las identidades y sensibilidades infinitas. Es una avalancha sonora.

En una de las entrevistas tras su paso por Chile, y en pocos segundos, diagnosticó las contradicciones del país (las reales) y los peligros de no golpear a tiempo la mesa ante una izquierda vociferante, esa que es dueña de la calle y de los espacios de discusión. Laje, nos recuerda que gran parte de la derecha, es complaciente, estatista y temerosa.Y que “ese no lo vimos venir de la clase política fue en cierto modo una renuncia; las estadísticas nublaron a varios en la toma de decisiones, creyeron que bastaba solamente con el mayor acceso a consumo por parte de la sociedad chilena, lo cual se tradujo en mejoras evidentes, pero se “entregó en bandeja” a la izquierda y la calle “los problemas sociales, “las desiguales” y la necesidad de “dignidad”. Desde ese entonces, la izquierda vieja y nueva (Partido Comunista y Frente Amplio), son trenes de olas persistentes golpeando al modelo y su viga maestra: la Constitución. Las mejoras sociales y económicas no fueron suficientes ni son un muro de contención que resista “la presión social”, ni aquella rendición de la clase política tras la asonada de octubre. En gran parte, el mayor acceso a consumo nos dejó anestesiados y vacíos, en ese escenario, la izquierda se volvió hegemónica desde la cultura y el lenguaje, copando el espacio, no es casualidad.

Hoy, ya no es suficiente recordarle y enrostrarle a la izquierda que goza de todos los beneficios y bienes de una economía de mercado ni sus contradicciones, porque la música en la fiesta la coloca el progresismo y el discurso lo escribe a su antojo, especialmente, en las universidades y centros de formación. Agustín Laje, es ese necesario invitado de piedra, el aguafiestas frente a un lenguaje que sigue hablando de oprimidos y opresores, ya no en las fábricas ni en los campos sino en la ciudad misma a la par del acceso a mayor educación, cultura y ocio. Laje, nos recuerda en suelo nacional que el vanguardismo no necesariamente está preocupado de las urgencias sociales, por el contrario, la agenda apunta al animalismo, feminismo, sexismo e indigenismo, en resumen, todo grupo o nicho desde el cual extraer demandas, quejas y recursos (fundaciones), con la cuota necesaria de victimismo y de denuncia en contra del patriarcado omnipresente, ese responsable de todas las opresiones actuales y venideras. 

La agenda progresista necesita de los oprimidostienen que sumarse al rebaño vanguardista para liberarse del yugo capitalista. Aunque la agenda parezca trivial no lo es, la izquierda no deja nada al azar en el tablero social, menos en la cultura. Al ser consultado por la noticia sobre “los peces sintientes” Laje lo toma con humor y preocupación, no es nuevo y lo viene alertando. Lamentablemente esta generación vacía desconoce la historia, desconoce la importancia vital de la pesca en los albores de la humanidad, desde la actividad local de subsistencia hasta los excedentes, lo anterior, no involucra depredar todos los recursos naturales. La izquierda es hábil, juega con el miedo del pez sintiente y el peligro al cual se expone el inofensivo pez ante el capitalismo salvaje. En esa cancha la izquierda se siente cómoda y casi sin oposición. 

Gracias Agustín, por sacudir la angosta franja y mostrar el camino del sentido común. Es tiempo de golpear la mesa y debatirle a la izquierda comunista y frenteamplista, esa izquierda que está a un paso de movilizarse por el cautiverio de las peceras, a un paso de iniciar la revolución de las peceras, sustentado en lo que ellos definen como “sintientes” y convocar a marchas de “no más peceras”. Por favor, no le digan a esta generación que existe una canción en la cual los “peces beben y beben, y vuelven a beber” ya que de seguro apareceráalgún especialista denunciando en representación de lospeces que fueron obligados a beber. Parafraseando a Laje, hemos pasado de una generación idiota a una fallida.

Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia.

domingo, 7 de julio de 2024

El atriarcado.

 El atriarcado: el evangelio según Atria.

¿Quién es Fernando Atria? Más allá de sus pergaminos académicos y de sus publicaciones en temas jurídicos y sociales, es un personaje mediático en la prensa, medios de comunicación y en lo reciente. Un pastor de almas y de conciencias sociales, poseedor de una doctrina evangelizadora y de un rebaño; el cual habita en las fértiles llanuras del patio de la escuela de Derecho de la tradicional Universidad de Chile. Al parecer necesita de los muchachos del patio sedientos de un guía espiritual y conceptual, en esa eterna batalla en contra del modelo y la Constitución tramposa”, la de los cuatro generales, la que resiste los distintos embates y proyectos constituyentes. Recientemente, Renato Garin, publicó un nuevo libro en el cual revisa y detalla el entramado de las redes del poder en su alma mater y frondoso patio que reúne atemporalmente a grupos de interés y de influencia capitalinaEl autor se sumerge la Historia de Chile del siglo XX, con especial atención en últimos años y en el evangelio de Atria.

El atriarcado es la autodenominación en redes sociales del jurista ante su feligresía, lugar desde el cual comenta de todo (casa-estudio)ya que es en su sector unavoz autorizada. Atria, en la otra cara de la moneda, es de alguna forma la piñata que varios desean golpear simbólicamente (Renato sabe de piñatas), en especial, durante la espiral constituyente, a la cual fuimos arrastrados por el fuego y las piedras en las calles. Esa presión social del octubrismo que derivó en el pacto político de noviembre de 2019. Es precisamente durante el estallido y el pacto, que Atria estuvo omnipresente en las redes y en los medios. Un pastor rodeado de luces, cámaras y micrófonos, en vivo y en remoto, que nos recordó todos los males de la constitución tramposa y del modelo económico, a su vez, nos mostró el camino de la salvación y la posibilidad real de salvación del pueblo oprimido

Renato, en su versión republicana (preocupado por el destino del país y sus instituciones) es un testigo privilegiado de los últimos años, apoya su interpretación en fuentes, y conoce de cerca las redes políticas, las cocinas (la toma de decisiones en espacios no tradicionales) y las bambalinas del poder; sumado a su condición de exdiputado y exconstituyente, presenció y padeció los años tormentosos. Chile sufrió un estallido-asonada, un pacto constituyente, una pandemia y dos proyectos constitucionales rechazados. Es en este contexto, que el autor del libro entrega información y alerta sobre el atriarcado. Ese líder intelectual de la generación gobernante y del Frente Amplio (FA), lugar al que llegó y se posicionó con ropajes socialistas, de corte antineoliberal y denunciante de las “consecuencias malignas” asociadas al individualismo, esos males que son vistos desde su vanguardismo como pecados que se deben combatir en favor de los oprimidos. Atria encontró en el FA el valle perfecto para llevar a cabo su rol de pastor refundacional (heredero de la teología de la liberación) sin dejar de llevar agua a su propio molino, con un lenguaje en el cual funde lo político y lo teológico.

Las propuestas de Atria se anidaron en trabajos académicos (cambiar la constitución, ampliar el gasto público, críticas al modelo) encontrando el combustible perfecto en ese octubre de 2019, crisis en la cual sectores de la izquierda estuvieron dispuestos a instrumentalizarla, pasando de un estallido (reventón social multicausal) a unarevuelta (objetivos políticos con presión social). Es decir, el fuego, la primera línea, las calles y las piedras fueron el momento preciso para que este líder de opinión tomara las riendas mostrando la salida del laberinto capitalista. Atria con sus alas prometió a sus seguidores y secuaces salir del encierro, una versión moderna del vuelo de Ícaro, paradojalmente las alas de Fernando Atria se quemaron en el proceso constituyente.

Desde su enfoque, los fuegos de octubre permitieron el proceso constituyente, un proceso cargado de culpa y el “no lo vimos venir”. Una etapa en la cual su figura de experto constitucional (la llave celestial) lo posicionó en un lugar privilegiado. De alguna forma, Atria y su séquito celebraron (al menos con omisiones) la destrucción de las ciudades y el desprecio por el pasado (los treinta años y más), reflejado en la defensa de la primera línea y posterior “amnistía” de los oprimidos. Lo destruido quedó justificado en la crisis política (estábamos “jodidos” según Atria) que no fue resuelta oportunamente, según el atriarcado. Al interior de la primera constituyente, el experto asumió distintas banderas de lucha, tales como, el ambientalismo, indigenismo y feminismo, con sus extensos petitorios de identidades infinitas que se sitúan entre lo racional e irracional, es decir, lo subjetivo, lo unilateral y lo particularista, totalmente alejado de “la casa de todos” y de las urgencias sociales, pero el que grita más se impone, una característica muy propia del FA y sus voceros vociferantes.

Atria, el ideólogo del FA y de la primera constituyente recibió un portazo popular expresado en las urnas. Sus propuestas y sus análisis fueron rechazados por los ciudadanos, un rechazo “apabullante” y una derrota para el atriarcado. Lamentablemente Atria y sus seguidores, siguen creyendo que perdieron por culpa de la desinformación, malentendidos y el poder invisible de los poderosos de siempre. La vanguardia de Atria y sus discípulos se encuentra en reposo y receso, siguen creyendo en la necesidad de cambiar el modelo por las buenas o por las malas y refundar el país. Lo que ellos llaman estallido ya mostró un camino y logró la rendición de la clase política, por suerte, el despilfarro constitucional nos salvó del experimento radical. El gran problema de los intelectuales militantes, al estilo Atria, no son sus conceptos ni convicciones, sino esa soberbia conceptual de seres iluminados que culpan al empedrado cuando chocan con la realidad, o ningunean la capacidad del electorado;olvidan que la inteligencia es la capacidad de explicar con facilidad. El octubrismo se encuentra en receso, el sueño refundacional del pastor Atria sigue vigente en el gobierno frenteamplista y en el patio del poder. Ya no es sensato el “no lo vimos venir”.


Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales.

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