viernes, 18 de octubre de 2024

Zona cero

 Zona cero

Tras una catástrofe se establece un punto geográficoque recuerda los hechos, daños y padecimientos. Aplica a situaciones naturales y humanas, el punto mencionado es un hito que invita a no olvidar lo sucedido. Chile no es la excepción, después del 18 de octubre de 2019 nació una zona cero en la vandalizada e incendiada Plaza Italia conel plinto del general Baquedano. El centralismo tiene su zona cero con otros lugares afectados tras el efecto dominó en la capital y el país; pero es imposible olvidar los daños en Antofagasta, La Serena, Concepción y en Punta Arenas, por nombrar algunas ciudades, y sus plazas afectadas. Fueron diversos los epicentros de un terremoto político, social y violento con daños indelebles. ¿Qué nos pasó hace 5 años? Fue un estallido social, una revuelta popular y una asonada violenta. Distintas interpretacionesy denominaciones con más sombras que luces con el paso del tiempo. Después de un lustro, lo sucedido quedó marcado por la violencia en la calle, la que sobrepasó la democracia y las instituciones del Estado. Minimizarla y justificarla es riesgoso y un culto peligroso.

La ministra Camila Vallejo, ha señalado por escritoque lo sucedido el 18O obedec a la acumulación de abusos, descontento social y el malestar de los sectores populares. La ministra adscribe al grito tribal del “Chile despertó” y sostiene que precisamente este gobierno, representa las demandas del estallidoes el camino correcto con las reformas en marcha. En su declaración tapa el sol con un dedo al señalar que existieron “episodios de violencia”, que en ningún caso opacan las demandas y movilizaciones según su testimonio. La violencia nunca ha sido incompatible con el comunismo, sus palabras reflejan su matrizno olvida el manual del militante. En cada conflicto amplifican las contradicciones, las desigualdadesy cargan las culpas a los enemigos (privilegiados). La lucha fue en la calle y cada zona cero a lo largo de Chile, fue testigo de la presión social, del vandalismo y de la violencia desatada. El comunismo local se jactó de su presencia física en las calles y plazas, mientras el país ardía.

Otro sector, que en ese momento apareció bajo la entelequia de Unidad Social, fue el que reunió asindicatos, gremios y colectivos de todo tipo. Sus declaraciones siempre fueron radicales y de no ceder, en resumen, un remozado “avanzar sin transar”. Comunicado tras comunicado, emplazaron al gobierno de Piñera, con llamados a movilizaciones y plazos fatales. Para ellos, todo el proceso fue una revuelta y la violencia fue justificada, una respuesta a la “violencia institucional”.Nos cansamos” y utilizaron las calles con fines revolucionarios, el enfrentamiento fue inevitable y el asalto a La Moneda no fue un desliz del lenguaje. Existieron hordas que soñaron con la rendición de Piñera. En el palacio existió un simulacro ante el avance de las movilizaciones y el chantaje de los grupos violentos. A este grupo, no les molestó en nada ver un país ardiendo,sostienen que los daños en los bienes públicos y privadosson marginales. El objetivo de este grupo fue refundar Chile por las malas (la revuelta) o las buenas (la primera convención). Hoy, con peores indicadores no marchan ni levantan petitoriosinentendible.

Otra interpretación sobre el 18O cobra relevancia, una que no omite la existencia de una crisis de arrastre en temas sociales, migratorios, endeudamiento, consumismo, narcotráfico y otros indicadores. Esta mirada nos dice que las plazas de Chile sufrieron la violencia que se encuentra normalizada en las periferias y en las zonas marginales de lo urbano. El combustible del ambiente se combinó con la anomia generacional, el desenfreno de pasiones y pulsiones, narcos y otros anónimos, generando un pacto y colectivo terrorífico cuyo único fin fue destruir, mediante el ritual del fuego. Un salvajismo antisocial en los centrosy alrededores de las ciudades, justificado por unos en causas existentes, pero manipuladas y amplificadas por otros con fines políticos, mediante una violencia colectiva, “sin rostro” y barbárica, una asonada en palabras de Lucy Oporto. Una herida que no ha cerrado.

A 5 años del 18O, es innegable la existencia desectores de izquierda y ultraizquierda que utilizaron a las manadas callejeras, hasta lograr varios objetivos: la rendición constitucional, el descrédito de las policías tras la famosa “criminalización de la protesta”, la beatificación de la “primera línea” y otros hitos revolucionarios tras el estallido, la revuelta y asonada. Este debate recién comienza. Lo razonable por el momento, es la condenatotal y transversal del uso de la violencia política, polarización y otros medios ilegítimos en reemplazo de los espacios institucionales, pero sabemos que volveremos a tropezar con la misma piedra. Los vociferantes y oprimidos están en sus madrigueras y en el gobierno. Después de 5 años hay más sombras que luces en un nuevo 18O, sombras en cada zona cero con marcas indelebles en las plazas asediadas por la violencia a lo largo de Chile. ¿Qué tan espontáneo fue todo?

lunes, 14 de octubre de 2024

101

 Secuestrados

Son 101 los secuestrados en manos de terroristasislamistas en Gaza. Sus familiares claman por su rescate yretorno tras un año de cautiverio. Es muy probable que los secuestrados estén en malas condiciones, física y emocionalmente. No es descartable que un porcentaje de rehenes ya estén muertos o sean asesinados. Los familiares no pierden la esperanza ante la desazón y las negociaciones. Israel los va a recuperar porque no abandona a ningún integrante de su comunidad. Es un compromiso intransable. En contraste, Hamás utiliza a los rehenes de piezas de intercambiouna forma de condicionar una supuesta liberación y el cese al fuego. Los secuestrados son víctimas de la cruel invasión realizada por el brazo armado y la hipocresía de instituciones del mundo occidental.

El 7 de octubre de 2023, es una marca imborrable para la humanidad. La música y el baile fueroninterrumpidos por un plan macabro del terrorismo fronterizo y hostil a Israel. Esa fiesta trágica dejó muertos, sobrevivientes y secuestrados. Todos inocentes reunidos en torno a una festividad y celebración; con participantes de todo el mundo que, sin saberlo, festejaron en el lugar inadecuado. Couna disparidad dolorosa e inolvidable: mientras algunos corrieron con miedo por sus vidas, otros disfrutaron el plan y la masacre a mansalva. Los sobrevivientes con entereza dicen “bailaremos de nuevo”.El Festival de Nova quedó marcado por la tragedia, los miles de muertos, el horror y el sonido del terror perpetrado por Hamás.

El plan yihadista consistió en matar y capturar rehenes que se encontraban en la fiesta y en zonas aledañas con un componente perverso: la utilización de las redes sociales como medio de difusión del ensañamiento y salvajismo. Las grabaciones de ese octubre recrean una invasión sangrienta, reflejo de lo peor del ser humano:fanatismo, venganza y odio. Los terroristas de Hamás dispararon por la espalda, ejecutaron a inocentes sin distinción ni piedad. Todos los asistentes a la fiesta fueron enemigos de Hamás, esa facción terrorista que se esconde en túneles, usa a la población civil de escudo y cuenta con el apoyo irrestricto de Irán. Un movimientofundamentalista que se niega a un acuerdo de paz y a liberar a los secuestrados, sometidos a torturas y vejaciones. Cabe recordar que el secuestro es un atentado a la libertad, es forzoso y abusivo más allá de lo físico, esuna marca indeleble. En pleno 2024, a un año de la masacre de Hamás sobre inocentes y en su mayoría desarmados, aún existen 101 secuestrados.

Algunos osados analistas culpan de todo al agredido, a Israel, mediante justificaciones que se confunden con conspiraciones, recurren a paradigmas extravagantes e interpretaciones de la historia, con un llamativo desprecio hacia la cultura occidental, la misma cultura que los provee de libertades. Esas libertades que ya las quisieran en regiones del oriente medio, tierras que se vuelven yermas (estériles) en todo sentido por la conducción de grupos extremistas que se asocian estratégica yhostilmente con un solo objetivo: destruir a Israel. Objetivo que es declarado abiertamente y nadie lo cataloga de incitación al odio. En cambio, el agredido en el Festival de Nova (el peor ataque sufrido por la sociedad israelí en años), es calificado de genocida y responsable de escalar el conflicto ante los desposeídos grupos armados de Hamás, Hezbolá y otrosomitiendo que cuentan con el apoyo armado y económico del siniestro Irán.

Este 7 de octubre, permitirá reflexionar en torno a los secuestrados. El físico, el que padecen los 101 rehenes de Hamás, y que son esperados en Israel. A ratos, resulta imposible comprender del todo la angustia y entereza de sus familiares. Existe otro secuestro, el ideológico y riesgoso que sufre la generación nacida y criada en libertades occidentales, son capaces de cuestionar y despreciar la cultura occidental y apuntar con el dedo a Israel, tierra de libertades, a partir de una forzada solidaridad y complicidad con el extremismo fundamentalista iliberal.

Oprimidos

 Oprimidos y despiertos

Hemos despertado. A cinco años del llamado “estallido social” los arrepentimientos abundan. La plaza, el perro y la primera línea volvieron a su anonimato. La violencia fue útil para algunos. Quedan cenizas y destrozos de la violencia de grupos concertados. Lo que pasó en las calles y en las plazas no fue casual. En esa violencia desatada existieron diagnósticos y motivaciones,pasando de los dichos a los hechos. Es que otros despertaron antes, con denuncias de abusos, desigualdades, injusticias, discriminaciones y opresiones. Despertaron de un supuesto letargo social y político de treinta años; dicen concebir y sentir los asuntos sociopolíticos desde la indignación en favor de las víctimas, con una agenda vanguardista y de cancelaciones al otroal privilegiado y enemigo.

La cultura woke (despierto) se expandió por el mundo en universidades y redes sociales, es una forma de ver el mundo desde lo tribal. Es un movimiento ideológico y social que da batallas culturales desde las eternasinjusticias históricas y actuales. Representa grupos marginados y violentados por “el sistema”, con especial foco, en la política identitaria, dividiendo la sociedad en dos: oprimidos y opresores; polarizando el debate entre: víctimas y victimarios. Con un ingrediente de antaño, opresores y victimarios, cuentan con privilegios. Ya no basta con acabar con los privilegios ni repartirlos, tienen que sufrir una lección y censura, asegurando así que la conducta sea corregida y no se repita. Están dispuestos, en primera instancia, a apedrear en la plaza digital al acusado. Una inquisición de las redes sociales que olvida el eterno: “aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Después, las piedras se lanzan en la callea las fuerzas represoras.

Los comportamientos inquisitorios llegaron para quedarse, las universidades locales lo viven a diario con alumnos y docentes que disienten de la manada. Lo tribal es vociferante y soberbio, confunden ideas con emociones. Su discurso es incoherente, suena bien y dice poco.Consideran que el argumento contrario es “provocador” y “violento” y no merece ser escuchado, porque genera revictimizaciones. La censura y denuncia son parte de sus recursos, con una dosis alta de victimismo. Están dispuestos a amplificar las contradicciones locales y mundiales, en defensa de los oprimidos: mujeres, indígenas, inmigrantes, minorías sexuales y otros. Buscan que esas víctimas cuenten con “espacios seguros”. Incluso, unen causas que no tienen nada en común, excepto visibilizar al enemigo: el capitalismo, la iglesia, la autoridad, Israel y el hombre.

Esta forma de ver el mundo es peligrosa, impone verdades sin debates ni argumentos y divide a los grupos en buenos y malos. Su ley es: estás con nosotros o en contra. El opositor sufre consecuencias de todo tipo, aunque digan que sus protestas no son violentas. Están dispuestos a interrumpir todo, desde una charla hasta el libre tránsito. Son jueces de una superioridad moral llamativa y sin sustento. Se reconocen como solidarios ante las injusticias, pero generan otras. Privilegian lo subjetivo y conflictivo, en desmedro del pensamiento crítico. En sus intervenciones hay chantaje y recursos emotivos por sobre los argumentos lógicos. Este grupo que hoy está presente en el debate nacional y en el gobierno, está dispuesto a destruir todo desde lo discursivo hasta la calle, bajo el paragua de una supuesta violencia institucional que no merece tregua ni misericordia. Por eso llamaron a refundarlo todo en el “estallido social”. Todos sus abordajes en los temas políticos no se condicen con las urgencias sociales y reales. Su agenda tiene vida propia y su objetivo es representar y proteger minorías, las que ellos consideran que son prioritarias desde su ocio universitario y de revisionismo intelectual. 

El octubrismo fue un activismo violento que arrinconó a la democracia con su grito tribal inolvidable: Chile despertó. Un movimiento que utilizó la violencia verbal y física e identitaria olvidando las peticiones razonables, las cuales no han sido resueltas. Las movilizaciones pasaron del entusiasmo a la destrucción.La dignidad no llegó. El problema nunca fue la constitución, son los diagnósticos que levantaron e impusieron en la calle. Los ofendidos de entonces, hoy nos gobiernan y no renunciaron a sus privilegios. Despertaron y llegaron al poder. Fueron cómplices y condescendientes con la violencia del octubrismoLa resaca octubrista la están pagando los pobres, los anónimos de siempre que no son parte de la agenda de los oprimidos.

 

jueves, 3 de octubre de 2024

Domo

 El Domo de Hierro

Las sirenas se activan, la normalidad se interrumpe, los estruendos se amplifican y el cielo es testigo de la defensa tecnológica. Los refugios disponibles son parte de su cultura tras los ataques históricos del terrorismo del medio oriente. Israel se encuentra bajo ataque y se defiende de sus enemigos fronterizos día a día. Los misiles están dirigidos a zonas pobladas indiscriminadamente con daños evidentes, que no son mayores sólo por la existencia del escudo en el cielo. Defenderse del terrorismo y cuidar a su población son deberes irrenunciables.

El domo o cúpula de hierro de Israel, es un sistema de defensa aérea móvil compuesto de un radar, un control y misiles interceptores. Es decir, detecta un ataque y lo intercepta. Este escudo antimisiles protege a las ciudades y a la población de Israel, con un alto nivel de éxito y minimizando los daños físicos. La llamada cúpula defiende a todos los habitantes, sin distinción étnica, política, religiosacultural ni de ningún tipo. La defensa es permanente ante el constante ataque del terrorismo religioso por parte de Hamás y HezboláIsrael informa a través de alertas a sus habitantes de la amenaza y del eventual impacto, los ataques son incesantes y arbitrarios,con un objetivo conocido y declarado al mundo: acabar con Israel. La amenaza es latente y real.

El mundo ha normalizado con hipocresía la existencia de agrupaciones terroristas y dictaduras del oriente mediolas mismas que atacan a la única democracia que realmente vela por la seguridad y dignidad de todos sus ciudadanos y migrantes. Se han relativizado las motivaciones y consecuencias del terrorismo, y se culpa mediáticamente de todos los males de la humanidad a Israel. Es una extraña moda y paradoja que recorre al mundo libre y pone en peligro a la propia cultura occidental y sus pilares ganados a fuego y sangre. El terrorismo no es tolerante, ni inclusivo, no cree en la dignidad humana ni en las libertades nacidas en occidente.No hay defensa ni comprensión al terrorismo, venga de donde venga.

El Estado de Israel, no es precisamente el que pone en riesgo las libertades, el estado de derecho y los derechos humanos. El interseccionalismo que algunos proponen y defienden, encubre odio y resentimiento, y llama directamente a eliminar a Israel. Las marchas intolerantes en favor del mundo palestino poco entienden de libertades, más allá de su metro cuadro y privilegios. El mundo actual enfrenta un sinnúmero de dilemas, es real que la sociedad libre cada vez es menos libre y segura (parafraseando a Bukele). También es real que Israel se enfrenta día a día a dos agrupaciones terroristas, y no existe una condena unánime frente a las motivaciones de Hamás y Hezbolá, organizaciones que cuentan con extrañas simpatías desde el mundo libre y con logísticas desde dictadurasDejemos que Israel se defienda y enfrente al terrorismo, no es una tarea fácil ni breve, el domo no es suficiente.

Es urgente levantar otro domo de hierro ante la desinformación y la animadversión que existe en contra de Israel en Chile y el mundo. Frecuentemente nuestrasautoridades están viendo sólo una cara de la moneda, olvidaron desde el sesgo de moda que fue Israel el violentado salvajemente por Hamás, el 7 de octubre de 2023. Fue un atentado planificado con muertos, vejaciones, torturas y secuestrados, no hay que olvidar a los 101 secuestrados en manos del salvajismo, los cuales son utilizados como trofeos y monedas de intercambio. A Hamás no le sirve el cese del fuego. Israel no comenzó la guerra. Hay que informarle al presidente Boric que la moneda tiene dos caras: la masacre la realizó Hamás y la democracia está en Israel. Hay que recordarle al universitario Boric que tiene graves problemas en casa, yaes hora que pase las acciones frente a las urgencias sociales locales, tiene que priorizar la seguridad e integridad de los chilenos y cumplir con el mandato constitucional. Mientras tanto, las lecciones al mundo del presidente desde el palco de las Naciones Unidas no son creíbles.

Holocausto

  Shoá El Holocausto fue una catástrofe  y  una herida en la historia de la humanidad  durante el siglo XX .   U na cicatriz indeleble que  ...